Los ataques y la incertidumbre en Ormuz han elevado fuertemente los costos para transportar crudo.
Londres, Reino Unido (Marcrix Noticias).— La guerra con Irán está disparando el costo de transportar petróleo desde Medio Oriente, debido al riesgo que enfrentan los buques que operan cerca del Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
Los ataques contra embarcaciones y las restricciones al tránsito han reducido la cantidad de navieras dispuestas a operar en la zona, mientras las compañías que continúan haciéndolo exigen tarifas considerablemente mayores para compensar el peligro.
El encarecimiento de los fletes se produce mientras persiste la incertidumbre sobre una eventual reapertura plena de Ormuz, cuyo tránsito ha permanecido severamente restringido desde el inicio del actual conflicto.
La situación tiene especial relevancia para el mercado energético mundial debido al volumen de petróleo y gas natural licuado que tradicionalmente atraviesa este paso marítimo entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán.
El aumento de las tarifas no responde únicamente al precio del combustible. Las navieras deben considerar primas de seguros por riesgo de guerra, seguridad de las tripulaciones y la posibilidad de sufrir ataques o quedar atrapadas por nuevas restricciones.
El problema también está afectando rutas alternativas. Arabia Saudita ha recurrido a su oleoducto Este-Oeste para trasladar crudo hasta Yanbu, en el Mar Rojo, evitando Ormuz; sin embargo, los costos para transportar petróleo desde esa zona también se han incrementado.
A la presión sobre los fletes se suma la incertidumbre sobre el precio internacional del crudo. El Brent cerró el viernes en 83.55 dólares por barril, mientras los mercados permanecen atentos a las negociaciones para restablecer el tránsito por el estrecho.
Irán y Omán han negociado alternativas para recuperar gradualmente la navegación, pero persisten diferencias sobre las condiciones de paso y las posibles tarifas que podrían cobrarse a los buques.
Mientras no exista certeza sobre la seguridad y operación de Ormuz, el riesgo continuará trasladándose al costo del transporte marítimo y, potencialmente, al precio final del petróleo y sus derivados.
