El país acelera su producción de robots, pero las máquinas todavía enfrentan problemas de inteligencia, precisión y adaptación

China (Marcrix Noticias).- Los robots humanoides de China avanzan rápidamente en capacidad de fabricación, pero todavía están lejos de sustituir a una persona en la mayoría de los trabajos industriales. Aunque las máquinas sorprenden con demostraciones de kung fu, baile y carreras, enfrentan dificultades para realizar tareas sencillas de manera constante cuando deben adaptarse a situaciones que no fueron previamente programadas.

Uno de los principales problemas es la falta de precisión y autonomía. En un centro de entrenamiento de Liuzhou, desarrollado con participación de la empresa UBTech, entrenadores humanos trabajan para enseñar a los robots a realizar actividades como clasificar productos, empacar mercancías y preparar bebidas. De acuerdo con una investigación de Reuters, un entrenador sin experiencia puede necesitar hasta 300 intentos para conseguir un movimiento funcional, mientras que uno experimentado puede lograrlo aproximadamente una vez cada 50 intentos.

A pesar de estas limitaciones, China está apostando con fuerza por la llamada inteligencia artificial incorporada, que busca que los robots puedan percibir su entorno, tomar decisiones y actuar físicamente. La estrategia también responde al envejecimiento y reducción de la población china, factores que podrían disminuir la disponibilidad de trabajadores para su enorme industria manufacturera.

El crecimiento del sector ha sido impulsado en buena medida por recursos públicos. Más de 150 empresas chinas desarrollan robots humanoides y los gobiernos nacional, provincial y local gastaron al menos 230 millones de dólares en robots, sistemas de entrenamiento y proyectos relacionados durante la primera mitad de 2026. Además, China pretende fabricar más de 100 mil humanoides durante este año, una cifra muy superior a las ventas actuales del mercado mundial.

La diferencia entre las demostraciones y el uso cotidiano quedó expuesta recientemente durante los Juegos Mundiales de Robots Humanoides celebrados en Beijing. El robot Tiangong Ultra logró correr 100 metros en 8.64 segundos, superando el récord mundial humano de Usain Bolt; sin embargo, otros robots tuvieron fallas durante las competencias y algunos incluso necesitaron asistencia para abandonar las pruebas.

El problema no está únicamente en la velocidad o el movimiento. Los especialistas señalan que los humanoides todavía tienen dificultades para reaccionar ante situaciones inesperadas, manipular objetos con precisión y modificar sus acciones cuando una tarea no sale como estaba prevista. Por esa razón, los brazos robóticos especializados continúan siendo una alternativa más barata, confiable y eficiente para muchas labores industriales.

El enorme crecimiento de la industria también ha generado dudas sobre una posible burbuja tecnológica. China cuenta con una capacidad de producción que supera la demanda comercial actual, mientras las empresas compiten por financiamiento y los precios de los robots disminuyen. Unitree, uno de los principales fabricantes del sector, registró un fuerte entusiasmo de los inversionistas tras su debut en la Bolsa de Shanghái, aunque posteriormente sus acciones sufrieron una importante caída.

Pese a las dudas, el desarrollo continúa y algunas empresas consideran que los robots podrían alcanzar un salto importante en los próximos años. El director ejecutivo de Unitree ha reconocido que todavía existe una brecha considerable entre los robots actuales y las máquinas capaces de realizar tareas generales, aunque confía en que los avances en inteligencia artificial y modelos capaces de comprender el mundo físico permitan acercarse a ese objetivo. Por ahora, los humanoides pueden impresionar en el escenario, pero todavía no están listos para quitarle el puesto a una persona.

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