La campaña busca frenar la compra y venta ilegal de primates, especies que están en peligro de extinción

Yucatán (Marcrix Noticias).-La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente lanzó la campaña “Los monos no son mascotas” para combatir el tráfico ilegal de primates, una problemática que también ha dejado casos de aseguramiento en Yucatán. La dependencia busca desalentar la extracción, compra, venta y posesión de estos animales como mascotas, debido al daño que esta práctica provoca en las especies y en sus ecosistemas.

En mayo de 2026, durante un operativo realizado en distintas entidades del sureste del país, personal de la Procuraduría rescató un mono araña en el Tianguis San Roque, ubicado en la colonia San José Tecoh, en Mérida. La operación formó parte de una estrategia contra el tráfico de fauna silvestre, en la que fueron inspeccionados mercados, carreteras y otros puntos considerados de riesgo.

El caso de Yucatán se suma a otros registrados en la región. En otro operativo realizado en marzo, la dependencia reportó la recepción, valoración médica y posterior reintegración a su hábitat de un ejemplar de mono araña. Además, durante 2025 fue asegurado otro ejemplar que era transportado junto con 25 loros en un vehículo que circulaba por la carretera federal Campeche-Mérida.

La Procuraduría advierte que en México existen tres especies de primates nativos: el mono araña, el mono aullador negro y el mono aullador de manto. Las tres se encuentran catalogadas como especies en peligro de extinción y habitan principalmente en las selvas del sureste mexicano. Estos animales cumplen una función importante en los ecosistemas al dispersar semillas y contribuir a la regeneración de los bosques tropicales.

El tráfico comienza con la extracción de los ejemplares de su hábitat natural. En muchos casos, las crías son separadas de sus madres para ser comercializadas, mientras que durante la captura y el traslado pueden sufrir hambre, deshidratación, heridas, fracturas, infecciones y desnutrición. Una vez convertidos en mascotas, además, enfrentan aislamiento y condiciones que no permiten satisfacer sus necesidades sociales y naturales.

La Procuraduría también advierte sobre los riesgos para las personas que mantienen primates en sus hogares. Conforme crecen, estos animales pueden volverse difíciles de manejar y sus mordeduras pueden provocar lesiones e infecciones. También pueden transmitir o adquirir enfermedades, mientras que el cautiverio puede generarles comportamientos asociados con el estrés, como morderse, gritar o arrancarse el pelo.

Las acciones de inspección y vigilancia realizadas entre 2019 y 2026 han permitido asegurar 137 primates en México, entre ellos 96 monos araña, 24 monos saraguato y 17 monos aulladores. La Procuraduría señala que estos resultados reflejan la magnitud de una problemática que continúa impulsada por la demanda de animales silvestres como ejemplares de compañía.

Ante este panorama, la autoridad llamó a la población a no comprar, extraer, regalar ni mantener primates como mascotas, además de denunciar cualquier actividad relacionada con su tráfico o posesión ilegal. La legislación federal prohíbe el aprovechamiento extractivo de ejemplares de primates, por lo que la Procuraduría insiste en que estos animales deben permanecer en su hábitat natural y no formar parte del comercio de mascotas.

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