Entre los factores de riesgo están cambios en sus hábitos migratorios y el tráfico marítimo en la zona.
California, Estados Unidos (Marcrix Noticias).- Investigadores se mantienen en alerta debido a una mortandad de ballenas grises en California, registrada en la bahía de San Francisco, pues en los últimos meses se ha registrado un aumento en el número de ejemplares muertos y en condiciones de desnutrición.
En 2025 se reportó un récord de 21 ballenas grises fallecidas en la zona, mientras que en lo que va del año se han contabilizado al menos siete. Este fenómeno coincide con la presencia cada vez más frecuente de estos cetáceos en la bahía, un comportamiento que no era habitual antes de 2018.
Especialistas señalan que las ballenas han comenzado a utilizar la bahía como un punto dentro de su recorrido anual. “Es un nuevo hábitat que han elegido utilizar”, explicó una investigadora involucrada en el análisis del fenómeno.
Este cambio podría estar relacionado con la disminución de alimento en el Ártico, lo que obliga a los animales a buscar nuevas zonas para alimentarse durante su migración.
Riesgos y factores que influyen
Además de la falta de alimento, los científicos han identificado otros factores que podrían estar incidiendo en la mortandad. Una parte importante de las muertes se relaciona con colisiones con embarcaciones, debido al intenso tráfico marítimo en la bahía.
Investigaciones recientes señalan que casi una quinta parte de las ballenas que ingresan a esta zona mueren tras ser embestidas por barcos. Las condiciones del lugar, con puertos comerciales y tránsito constante, incrementan el riesgo.
A esto se suma que muchos ejemplares observados presentan un peso menor al esperado, lo que indica que no cuentan con reservas suficientes para completar su migración de regreso al Ártico.
Impacto en la población
La situación se presenta en un contexto de reducción de la población de ballenas grises en la costa oeste de Norteamérica, que pasó de alrededor de 27 mil ejemplares en 2016 a 12 mil 500 en 2025.
Este descenso ha sido catalogado por autoridades como un evento de mortalidad inusual. Además, investigadores han detectado una baja en la tasa de nacimientos, lo que podría dificultar la recuperación de la especie.
“Eso, junto con la elevada tasa de mortalidad causada por el ser humano en esta zona, realmente lleva a los científicos a preocuparse”, señalaron especialistas.
Autoridades y científicos han comenzado a implementar medidas para reducir los riesgos, como disminuir la velocidad de embarcaciones y monitorear la presencia de ballenas en zonas de alto tráfico.
