Científicos hallaron granos de granate en una roca marciana, un descubrimiento único que podría aportar información sobre el origen del planeta rojo
Ciencia (Marcrix Noticias).-Un meteorito de Marte sorprendió a la comunidad científica tras revelar la presencia de un mineral que nunca antes había sido identificado en una roca proveniente del planeta rojo. El hallazgo, realizado en el meteorito NWA 8171, podría ayudar a conocer mejor cómo era Marte durante sus primeras etapas de formación.
Los investigadores encontraron diminutos granos de granate en el interior de la roca espacial, un descubrimiento sin precedentes debido a que este mineral jamás había sido detectado en meteoritos marcianos. Aunque en la Tierra suele asociarse con piedras preciosas de color rojo, la variante encontrada presenta un tono verde amarillento y fue identificada como andradita, una especie rica en hierro.
A pesar de su reducido tamaño, menor al de una semilla de amapola, la muestra contiene información valiosa sobre las condiciones de temperatura, presión y evolución de la corteza marciana hace aproximadamente cuatro mil quinientos millones de años.
Los especialistas aún no han logrado determinar cómo se formó este mineral. Una de las hipótesis plantea que surgió a partir de procesos volcánicos y del intenso calor del magma en la superficie de Marte. Otra posibilidad es que se haya originado tras el impacto de un gran asteroide contra el planeta.
Para conocer con precisión su origen sería necesario realizar análisis isotópicos avanzados. Sin embargo, este procedimiento podría destruir parte de la muestra, por lo que los científicos prefieren conservarla mientras evalúan otras alternativas de estudio.
El meteorito NWA 8171 es considerado una pieza excepcional debido a la escasez de rocas marcianas disponibles para investigación. De acuerdo con registros científicos, de más de 70 mil meteoritos clasificados en el mundo, solo alrededor de 370 tienen origen en Marte.
Los expertos destacan que para que un fragmento marciano llegue a la Tierra, primero debe ser expulsado al espacio por el impacto de un asteroide con suficiente fuerza para superar la gravedad del planeta. Después de viajar millones de kilómetros, algunos de estos fragmentos terminan llegando a nuestro planeta, convirtiéndose en valiosas ventanas para conocer la historia del sistema solar.
