El posible aumento en el precio de la tortilla en México genera preocupación por su impacto en la inflación y en el poder adquisitivo de los hogares de bajos ingresos, advierten especialistas de Banamex.
Economía (Marcrix Noticias).- El posible aumento en el precio de la tortilla en México ha encendido alertas entre analistas económicos, quienes advierten que esta medida podría intensificar las presiones inflacionarias y golpear directamente a las familias más vulnerables. Especialistas de Banamex señalaron que este escenario también contravendría los objetivos del Paquete Contra la Inflación y la Carestía.
Durante una conferencia de prensa, el subdirector de estudios económicos de la institución financiera, Rodolfo Ostolaza, explicó que existe una estrecha relación entre la economía real y el comportamiento de los precios. En ese sentido, subrayó que un incremento en el costo de este alimento básico tendría consecuencias negativas significativas en el entorno económico nacional.
Aunque el aumento todavía no se ha concretado, su posible aplicación se sumaría a otros factores que han presionado la inflación en lo que va del año. Entre estos elementos destaca el ajuste al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios aplicado a bebidas azucaradas a inicios de año, lo que ya ha impactado en el nivel general de precios.
Por su parte, el director de estudios económicos de Banamex, Iván Arias, detalló que incluso un incremento moderado en el precio de la tortilla podría agravar el panorama inflacionario. Esto se debe a que el mercado ya ha enfrentado diversos choques que han elevado los costos para los consumidores.
El origen de este posible aumento se encuentra en el encarecimiento de la harina de maíz. De acuerdo con representantes del sector, se prevé un incremento en el costo por tonelada, lo que inevitablemente se trasladaría al precio final del kilogramo de tortilla para los consumidores.
Especialistas también advirtieron que este ajuste iría en contra de las medidas implementadas por el gobierno federal para contener el alza de precios. En este contexto, se cuestiona la efectividad de las estrategias actuales frente a presiones externas e internas que afectan productos de la canasta básica.
Finalmente, se destacó que el impacto de este aumento recaería principalmente en los hogares de menores ingresos, que destinan una mayor proporción de su presupuesto a la compra de alimentos esenciales. Ante la falta de incrementos salariales inmediatos, muchas familias se verían obligadas a reducir el consumo de otros bienes para mantener su alimentación básica.
