La iniciativa llevó más de tres mil porciones a menores que permanecen en refugios tras la tragedia
Venezuela (Marcrix Noticias).-El pastel más grande de Venezuela fue preparado y distribuido entre niños afectados por los sismos que golpearon el norte del país, como un gesto de solidaridad durante la celebración del Día del Niño. La iniciativa busca brindar un momento de alegría a los menores que permanecen en refugios en el estado de La Guaira tras el desastre.
El enorme postre, de siete punto siete metros de largo, uno punto seis metros de ancho y un peso de 330 kilogramos, fue elaborado por un grupo de 25 voluntarios y representantes de asociaciones civiles de Caracas. La cubierta fue decorada con los colores y las estrellas de la bandera de Venezuela como símbolo de esperanza y fortaleza para las familias afectadas.
Wilman Villegas, uno de los impulsores del proyecto, explicó que el objetivo no era establecer un récord, sino compartir el pastel con quienes más lo necesitan. En total, se distribuirán alrededor de tres mil porciones entre los menores que permanecen en los centros de refugio habilitados en La Guaira.
Por su parte, la voluntaria Claris Antaurgo destacó que la elaboración del pastel fue un acto de cariño hacia los niños que enfrentan las consecuencias de la tragedia. Señaló que, pese al difícil momento que vive el país, la intención es transmitir un mensaje de solidaridad, resiliencia y esperanza para las familias damnificadas.
Los terremotos de magnitud siete punto dos y siete punto cinco, registrados el pasado 24 de junio, dejaron un saldo oficial de cinco mil 69 personas fallecidas y 16 mil 740 lesionadas. Además, las autoridades continúan con las labores de atención a la población afectada, mientras persiste la incertidumbre sobre el número de personas desaparecidas.
La entrega del pastel se convirtió en una de las principales actividades conmemorativas del Día del Niño en Venezuela y representó un esfuerzo conjunto de organizaciones civiles para llevar un momento de alegría a los menores que permanecen en albergues tras la emergencia provocada por los sismos.
