Esa dirección alberga restos del Huey Tzompantli mexica, una estructura ceremonial vinculada con sacrificios.

Ciudad de México (Marcrix Noticias).- La dirección República de Guatemala número 24, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, volvió al centro de la polémica luego de que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, mencionara el lugar durante un discurso sobre el pasado de México y la conquista española.

“Pregúntenle a la presidenta mexicana y a los mexicanos qué hay en la calle Guatemala 24 en Ciudad de México, qué hay bajo tierra”, declaró la funcionaria española durante una intervención pública en Madrid, en medio de cuestionamientos sobre la cancelación de su visita a México.

Debajo de ese inmueble se localizan restos del Huei Tzompantli de México-Tenochtitlan, una estructura ceremonial mexica vinculada a sacrificios rituales y exhibición de cráneos humanos.

El hallazgo fue realizado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia durante excavaciones efectuadas entre 2015 y 2017, mientras se realizaban trabajos de cimentación en el predio ubicado en República de Guatemala 24.

De acuerdo con el INAH y el Gobierno de la Ciudad de México, el Huei Tzompantli era un enorme “estante de cráneos” construido cerca del Templo Mayor, donde se colocaban restos humanos atravesados en vigas de madera con fines rituales, ceremoniales y políticos.

Los arqueólogos identificaron dos etapas constructivas del edificio, correspondientes a las fases VI y VII del Templo Mayor, entre los años 1486 y 1521, poco antes de la caída de México-Tenochtitlan.

Entre los descubrimientos más importantes se encuentra una torre circular elaborada con cráneos unidos con cal y arcilla, colocados en círculos concéntricos.

Según el INAH, la estructura conserva entre 1.25 y 1.80 metros de altura y un grosor aproximado de 1.56 metros, aunque se cree que originalmente fue mucho más grande.

Especialistas estiman que el Huei Tzompantli completo habría medido entre 36 y 40 metros de longitud y entre 12 y 14 metros de ancho.

Durante las excavaciones también fueron encontradas dos ofrendas ceremoniales. Una de ellas contenía fragmentos de objetos de piedra carbonatada, mientras que la segunda incluía 21 cascabeles de cobre, fragmentos de cráneo y cuentas de piedra verde.

En una muestra analizada de 179 cráneos, investigadores determinaron que la mayoría pertenecían a hombres jóvenes, posiblemente soldados o atletas rituales. Sin embargo, también fueron identificados restos de mujeres y niños.

Hasta ahora, arqueólogos han contabilizado alrededor de 650 cráneos en el sitio, de los cuales cerca del 25 por ciento corresponderían a mujeres e infantes.

El término tzompantli proviene del náhuatl y se utilizaba en distintas culturas mesoamericanas para nombrar estructuras donde eran exhibidos cráneos humanos, generalmente asociados a victorias militares, sacrificios o ceremonias religiosas.

Degún registros históricos citados por autoridades capitalinas, el conquistador Andrés de Tapia, contemporáneo de Hernán Cortés, estimó que el gran tzompantli de Tenochtitlan habría llegado a contener hasta 136 mil cráneos.

Actualmente, el sitio arqueológico no está abierto al público, aunque las investigaciones continúan aportando información sobre la cosmovisión y prácticas ceremoniales de la antigua Tenochtitlan.

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