Con 198 puntos de venta activos, el programa Leche para el Bienestar fortalece su presencia en el estado y busca combatir la desnutrición, especialmente entre niñas, niños, adultos mayores y mujeres embarazadas.
Cancún (Marcrix Noticias)-Con 198 puntos de venta activos y un padrón de 45 mil 891 beneficiarios, el programa Leche para el Bienestar —antes conocido como Liconsa— se ha consolidado como una de las estrategias sociales para combatir la desnutrición en Quintana Roo, al garantizar el acceso a leche fortificada a bajo costo para miles de familias.
El titular del programa en el estado, Luis Santiago Tenorio Cardona, señaló que el crecimiento de la cobertura ha sido constante en los últimos años. Explicó que en 2022 se contaba con 123 puntos registrados, aunque solo 98 se encontraban en funcionamiento; actualmente la cifra aumentó a 198 puntos activos, lo que ha permitido ampliar significativamente la atención en distintas zonas de la entidad.
El funcionario detalló que el programa distribuye leche fortificada en sobres con un costo de 15 pesos cada uno, con un rendimiento aproximado de dos litros por sobre. De acuerdo con las reglas de operación para 2026, cada beneficiario puede adquirir dos sobres por semana, lo que representa ocho sobres al mes, equivalentes a alrededor de 16 litros de leche mensuales por persona.
Este esquema también permite que las familias afiliadas incrementen su consumo. Por ejemplo, en un hogar integrado por padre, madre e hijo, la cantidad puede alcanzar hasta 24 sobres al mes, lo que equivale a cerca de 48 litros de leche mensuales, contribuyendo de forma importante a la alimentación diaria.
Tenorio Cardona subrayó que más de 22 mil beneficiarios corresponden a niñas, niños y adolescentes, sector en el que el programa busca incidir directamente para fortalecer la nutrición durante etapas clave del desarrollo. A este grupo se suman más de 16 mil adultos mayores y personas con enfermedades crónicas o discapacidad, además de aproximadamente 6 mil 600 mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
“Al enfocarnos en la infancia y adolescencia, estamos atacando de raíz el problema de la desnutrición”, puntualizó.
En cuanto a la distribución por municipios, Benito Juárez concentra la mayor cantidad de beneficiarios, con más de 17 mil personas inscritas, impulsado principalmente por el crecimiento poblacional y la expansión de zonas habitacionales en la periferia de Cancún. Le sigue Othón P. Blanco con más de 13 mil afiliados, mientras que Playa del Carmen ocupa el tercer lugar.
Otros municipios como Felipe Carrillo Puerto y Bacalar registran poco más de dos mil beneficiarios cada uno, mientras que en Cozumel e Isla Mujeres la cifra supera el millar. En Puerto Morelos, en tanto, se cuenta con alrededor de 500 personas inscritas en el programa.
Para llegar a comunidades de difícil acceso o asentamientos irregulares, el programa también ha implementado caravanas de distribución que operan de manera semanal, quincenal o mensual, dependiendo de las necesidades de cada zona. Esta estrategia ha permitido acercar el beneficio a colonias donde no es posible instalar puntos de venta formales debido a la falta de regularización.
El titular del programa explicó que el impacto de esta política pública se mide mediante evaluaciones realizadas por instancias federales como el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), cuyos resultados han mostrado mejoras en los niveles de nutrición entre la población atendida.
Finalmente, destacó que Leche para el Bienestar forma parte de una estrategia nacional orientada a garantizar el acceso a la alimentación y fortalecer la seguridad alimentaria. Para este 2026, la meta es alcanzar y superar los 47 mil beneficiarios en Quintana Roo, consolidando el programa como una herramienta clave en la reducción de la desnutrición en la entidad.
