Pescadores reportan alta presencia de medusas en zonas de captura, lo que dificulta su actividad. Autoridades y especialistas recomiendan precauciones ante posibles afectaciones en áreas de nado.
Isla Mujeres (Marcrix Noticias)-La presencia de la medusa conocida como “dedal” ha comenzado a impactar la actividad pesquera en el Caribe mexicano, particularmente en aguas cercanas a Isla Mujeres, donde pescadores advierten sobre la alta concentración de este organismo durante la actual temporada.
De acuerdo con los hombres de mar, este fenómeno, que suele intensificarse en primavera y extenderse durante gran parte del verano, dificulta las labores de pesca de escama debido a la acumulación de medusas en la superficie del agua, obligando a extremar precauciones durante las jornadas de trabajo.
Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han señalado que el contacto con esta especie, identificada científicamente como Linuche unguiculata, puede provocar la llamada “erupción del bañista”, una dermatitis caracterizada por picazón intensa, ardor y la aparición de ronchas rojizas en la piel. Aunque suele ser molesta, no representa un riesgo grave para la salud.
Pescadores como Pedro Solís explicaron que la presencia del “dedal” les impide realizar actividades en contacto directo con el agua, por lo que han tenido que modificar sus rutinas y utilizar ropa protectora. “Ahora tenemos que usar camisas de manga larga y cubrir los miembros inferiores para evitar el contacto”, señaló.
A esta situación se suma la escasez de especies de escama, lo que obliga a los pescadores a desplazarse entre 15 y 20 kilómetros mar adentro, incrementando significativamente el consumo de combustible. Según testimonios, el gasto puede alcanzar hasta 100 litros de gasolina por jornada, lo que en ocasiones no se logra recuperar con la captura obtenida.
Especialistas indican que esta medusa, de entre uno y dos centímetros de tamaño y con forma similar a un dedal, forma parte del ecosistema marino y sirve como alimento para especies como las tortugas marinas. Su presencia es más común entre los meses de marzo y mayo en la región del Caribe.
Ante este panorama, se recomienda a bañistas y prestadores de servicios turísticos mantenerse atentos a las condiciones del mar, observar la superficie del agua y utilizar medidas preventivas como camisetas especiales para nadar o cremas protectoras, con el fin de reducir el riesgo de contacto.
Las autoridades y pescadores coinciden en que la prevención y la información oportuna son clave para evitar afectaciones mayores tanto en la actividad económica como en la salud de quienes disfrutan de las playas de la región.
