Jonathan Hernández afirmó que los médicos habían ordenado siete meses de reposo a su esposa tras fracturarse el coxis en tres partes.
Cancún(Marcrix Noticias).- Lo que comenzó como una fuerte caída terminó convirtiéndose, según el pastor Jonathan Hernández, en uno de los momentos que cambió por completo la fe de toda su familia.
Durante una entrevista con María Cristina de la Cruz en el programa Pruebas de Fe de Marcrix Noticias, el líder de la iglesia Plenitud aseguró que su esposa Carolina Ramírez sanó después de sufrir una fractura de coxis que la dejó prácticamente inmovilizada.
Jonathan Hernández explicó que el accidente ocurrió luego de que su esposa cayó por unas escaleras y sufrió una lesión severa en la parte baja de la columna.
“Le dijeron que tenía el coxis quebrado en tres partes”, relató.
El pastor señaló que los médicos le recomendaron permanecer en reposo durante siete meses y utilizar un cojín especial incluso para poder sentarse debido al dolor.
En aquel momento, dijo, él y su familia todavía tenían miedo y muchas dudas sobre reuniones donde se hablaba de milagros, sanidades y manifestaciones del Espíritu Santo.
Incluso recordó que años antes habían salido asustados de un evento cristiano en Tulum donde presenciaron personas hablando en lenguas y asegurando haber recibido sanidades.
“Nos fuimos huyendo porque no entendíamos lo que estaba pasando”, confesó.
Tiempo después, una pareja cercana volvió a invitarlos a una reunión enfocada en oración y ministración espiritual.
Jonathan Hernández comentó que, aunque seguían desconfiando, decidieron asistir.
“Yo le dije a Dios: si esto es real, demuéstramelo”, recordó.
Durante la reunión varias personas comenzaron a pasar al frente para recibir oración, mientras él observaba todavía incrédulo lo que sucedía alrededor.
Sin embargo, aseguró que minutos después perdió la noción del tiempo y cuando reaccionó vio a su esposa sentada sin dolor, pese a que pocos días antes prácticamente no podía moverse.
“Ella me decía: estoy sentada y no me duele nada”, afirmó.
El pastor relató que posteriormente acudieron nuevamente a revisión médica y, según dijo, los estudios mostraron que la fractura había desaparecido.
“Quince días después el hueso estaba perfectamente pegado”, aseguró.
Jonathan Hernández señaló que aquella experiencia detonó en él una profunda pasión por orar por personas enfermas y buscar ayudar a quienes atraviesan momentos difíciles.
A partir de entonces, dijo, comenzó a visitar hospitales, acercarse a personas en silla de ruedas y participar activamente en reuniones de oración.
“Ahí nació mi pasión por ver cómo Dios hace milagros”, expresó.
Actualmente el pastor dirige la iglesia Plenitud en Cancún junto a su esposa y asegura que desde entonces ha sido testigo de múltiples testimonios relacionados con sanidades y transformaciones personales.
