Disfraces, máscaras, flores de cempasúchil y calaveritas de azúcar comienzan a atraer compradores; los comerciantes esperan mayor movimiento la próxima semana.
Cancún (Marcrix Noticias).– El Mercado 23 comienza a registrar movimiento con la llegada de estas celebraciones, y sus pasillos se convierten en una parada para quienes buscan todo lo necesario para disfrazarse, preparar las tradicionales ofrendas y disfrutar de estas fechas.
Desde máscaras, disfraces y calabazas para los pequeños que salen a pedir sus tradicionales “calaveritas”, hasta flores de cempasúchil, calaveritas de azúcar y dulces típicos, los comerciantes ofrecen una gran variedad de productos para todos los gustos y presupuestos.
En los puestos ya destacan los artículos de temporada que cada año forman parte de estas celebraciones. Mientras algunos compradores buscan opciones para Halloween, otros comienzan a reunir los elementos para montar sus altares y recordar a sus seres queridos durante el Día de Muertos.
Las flores de cempasúchil, con su característico color naranja, son uno de los elementos más representativos de las ofrendas, acompañadas de dulces, calaveritas de azúcar y otros productos que forman parte de las tradiciones mexicanas.
El Mercado 23 es uno de los puntos comerciales más concurridos por las familias cancunenses que buscan variedad y diferentes precios para realizar sus compras sin dejar de lado las costumbres que pasan de generación en generación.
Aunque desde estos días comienza a notarse la actividad, se espera que el mayor movimiento de compradores llegue a partir de la próxima semana, cuando estén más cerca las fechas de las celebraciones.
Por lo pronto, quienes quieran adelantarse pueden darse una vuelta por este tradicional mercado y comparar precios antes de que aumente la demanda.
Entre disfraces, dulces, flores y adornos, el ambiente comienza a cambiar en Cancún para recibir una de las temporadas más coloridas del año, en la que Halloween y Día de Muertos conviven entre la diversión de los más pequeños y las tradiciones que mantienen vivas las raíces mexicanas.
