Aseguró que el hotel le cobró 500 pesos a ella y a cada uno de sus acompañantes tras ingresar con alimentos propios, lo que desató un debate en redes sociales.
Tulum (Marcrix Noticias).- Una influencer argentina generó controversia en redes sociales luego de denunciar que fue retirada de un hotel en Tulum después de ingresar con alimentos propios y negarse a consumir productos del establecimiento.
El caso se volvió viral y provocó opiniones divididas entre quienes respaldan las reglas del negocio y quienes consideran excesiva la medida.
De acuerdo con la versión de la creadora de contenido, ella y sus acompañantes ingresaron al hotel llevando comida en recipientes para pasar el día y grabar contenido para sus redes sociales. Sin embargo, personal del lugar detectó la situación y les informó que existían políticas internas que prohíben el ingreso de alimentos externos.
La influencer aseguró que el establecimiento les exigió un pago de 500 pesos por persona para permanecer en las instalaciones. Al negarse a realizar ese gasto y optar por consumir la comida que habían llevado, el personal les pidió retirarse del lugar.
El momento fue grabado y posteriormente compartido en redes sociales, donde rápidamente acumuló miles de reproducciones y comentarios. La joven manifestó su inconformidad al considerar que el contenido que generaba para sus plataformas representaba una forma de promoción para el hotel.
Según explicó, tomó fotografías y grabó videos durante su estancia, por lo que consideró que esa difusión compensaba el pago solicitado.
No obstante, el establecimiento respondió que cualquier colaboración con creadores de contenido debe acordarse previamente y que el acceso a albercas, camastros y demás áreas comunes está sujeto al cumplimiento de las tarifas y políticas internas.
La publicación dividió opiniones entre los usuarios. Mientras algunos defendieron la postura del hotel al señalar que se trata de un negocio privado con reglas que todos los visitantes deben respetar, otros cuestionaron la forma en que fue manejada la situación y consideraron que pudo resolverse de una manera distinta.
El caso también reavivó el debate sobre las políticas de consumo mínimo en hoteles y clubes de playa de Tulum, así como sobre el papel de los creadores de contenido y si la difusión en redes sociales puede sustituir el pago por los servicios que ofrecen este tipo de establecimientos turísticos.
