La NOAA advierte que El Niño continúa fortaleciéndose y podría alcanzar niveles sin precedente durante el otoño e invierno de 2026-2027.
Miami, Estados Unidos (Marcrix Noticias).— El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose y tiene un 69% de probabilidad de convertirse en el más intenso desde que comenzaron los registros en 1950, de acuerdo con la más reciente actualización de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
El Centro de Predicción Climática de la NOAA elevó sus previsiones para el periodo comprendido entre octubre y diciembre de 2026, cuando las anomalías de temperatura en el Pacífico podrían alcanzar 2.5 grados Celsius por encima de los valores habituales.
El escenario supondría superar la intensidad observada en episodios anteriores registrados durante las últimas décadas.
La NOAA indicó además que existe una probabilidad superior al 90% de que El Niño alcance la categoría de evento muy fuerte durante el otoño e invierno de 2026-2027 en el hemisferio norte.
Temperaturas del Pacífico continúan aumentando
El organismo estadounidense explicó que El Niño, cuya formación fue detectada en junio, experimentó un fortalecimiento durante el último mes.
Las anomalías térmicas superaron los dos grados Celsius en la superficie de algunas zonas del Pacífico oriental, mientras que debajo de la superficie oceánica se han detectado variaciones todavía mayores.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por un calentamiento superior al promedio de las aguas del Pacífico ecuatorial, capaz de modificar los patrones atmosféricos y las condiciones meteorológicas en diferentes regiones del planeta.
La NOAA considera oficialmente establecido el fenómeno cuando las temperaturas del Pacífico ecuatorial permanecen al menos 0.5 grados Celsius por encima del promedio durante varios meses consecutivos.
Podría modificar la actividad ciclónica
El fortalecimiento de El Niño también tiene implicaciones para las temporadas de ciclones tropicales.
Las condiciones atmosféricas asociadas al fenómeno pueden favorecer una mayor actividad ciclónica en el Pacífico, mientras que incrementan la cizalladura del viento sobre el Atlántico, factor que puede dificultar el desarrollo de huracanes en esa cuenca.
La NOAA redujo el pasado 6 de agosto su previsión para la temporada ciclónica del Atlántico a un máximo de 13 tormentas, mientras que para el Pacífico oriental contempla hasta 22 ciclones.
Los especialistas advierten, sin embargo, que un episodio de gran intensidad no significa que todos los efectos asociados a El Niño necesariamente ocurrirán con la misma magnitud, pues sus consecuencias pueden variar considerablemente dependiendo de cada región.
La evolución del Pacífico continuará bajo vigilancia durante los próximos meses ante la posibilidad de que el fenómeno alcance su mayor intensidad hacia finales de 2026.
