La Diócesis de Culiacán informó que el sacerdote sufrió quemaduras graves y amenazas de muerte durante tres días de cautiverio; su recuperación requerirá tiempo.
Culiacán (Marcrix Noticias).– La Diócesis de Culiacán confirmó que el sacerdote Clemente Morales, quien permaneció desaparecido durante tres días en Sinaloa, fue víctima de secuestro y tortura por parte de un grupo de personas desconocidas que lo mantuvieron privado de la libertad, le provocaron quemaduras graves y lo amenazaron de muerte en repetidas ocasiones.
Mediante un comunicado difundido este domingo, la Iglesia católica informó que el párroco de Cristo Resucitado fue privado de la libertad el pasado 24 de octubre y trasladado a un lugar desconocido, donde sus captores le exigieron información que él no tenía.
De acuerdo con la Diócesis, durante los tres días que permaneció cautivo, el sacerdote fue golpeado y sufrió quemaduras graves en distintas partes del cuerpo, como parte de las agresiones utilizadas para obligarlo a proporcionar la información solicitada.
Además de las lesiones físicas, Clemente Morales recibió constantes amenazas de muerte, situación que también le provocó afectaciones psicológicas y emocionales.
La Iglesia explicó que, después de tres días de cautiverio, los responsables lo liberaron y el sacerdote logró regresar por sus propios medios a la casa parroquial, conduciendo su camioneta.
Sin embargo, debido a las múltiples lesiones que presentaba, fue necesario brindarle atención médica inmediata.
Respecto a su estado de salud, la Diócesis de Culiacán informó que la evolución del sacerdote es favorable, aunque las quemaduras y las secuelas emocionales provocadas por la violencia que sufrió requerirán tiempo, cuidados médicos y acompañamiento integral para su recuperación.
La institución religiosa también manifestó su disposición de colaborar con las autoridades correspondientes para esclarecer lo ocurrido, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia.
Asimismo, condenó las agresiones físicas y psicológicas, las amenazas y las privaciones arbitrarias de la libertad, al considerar que estas acciones atentan contra la vida y la dignidad de las personas.
Finalmente, la Diócesis de Culiacán hizo un llamado a detener la violencia y reiteró que ningún interés o ambición puede justificar el sufrimiento causado a personas inocentes.
Hasta el momento, no se ha informado sobre personas detenidas por el secuestro y las agresiones cometidas contra el sacerdote Clemente Morales.
