El INAH localizó viviendas, tumbas y ofrendas durante las obras ferroviarias en Tula de Allende, Hidalgo.
Hidalgo, (Marcrix Noticias).- Un barrio teotihuacano de entre mil 800 y mil 900 años de antigüedad fue localizado en Tula de Allende, Hidalgo, durante los trabajos de construcción del Tren de Pasajeros Ciudad de México-Querétaro, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
El descubrimiento ocurrió en un área de 2 mil 400 metros cuadrados correspondiente al trazo ferroviario, donde los arqueólogos identificaron restos de viviendas, patios, enterramientos y decenas de piezas cerámicas vinculadas con el periodo de auge de Teotihuacan.
Los trabajos arqueológicos comenzaron en septiembre de 2025 bajo la coordinación de Víctor Heredia Guillén, integrante de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH. La ocupación principal del asentamiento fue fechada entre los años 225 y 600 d.C., durante las fases Tlamimilolpan y Xolalpan.

Hallan tumbas colectivas y 47 vasijas miniatura
Entre los hallazgos más relevantes destacan dos tumbas de tiro ubicadas dentro de una misma habitación. En una de ellas fueron recuperados restos de ocho individuos acompañados por 47 vasijas miniatura colocadas como ofrenda funeraria.
La arqueóloga Juana Mitzi Serrano Rivero explicó que seis de los individuos fueron colocados en posición sedente, mientras que otros dos presentaban contextos alterados por reutilización de la tumba en distintos momentos.
“De los ocho individuos, seis fueron depositados en posición sedente, con la ofrenda cerámica dispuesta en la parte de los pies; y dos de ellos tenían contexto removido”, precisó la especialista.

Los antropólogos físicos José Manuel Cervantes Pérez y Abril Machain Castillo identificaron restos de individuos infantiles, juveniles y adultos, muchos de ellos con osamentas incompletas.
Además de las vasijas, el equipo encontró pendientes y fragmentos de concha nácar, así como vasos esgrafiados que serán sometidos a una microexcavación en laboratorio para analizar posibles residuos y técnicas decorativas.
Barrio teotihuacano muestra redes comerciales
Los investigadores consideran que el sitio permite reconstruir los aspectos de la vida cotidiana y la organización social de un asentamiento periférico relacionado con Teotihuacan.
La presencia de objetos elaborados con concha marina apunta a redes de intercambio de larga distancia durante el periodo Clásico, mientras que las evidencias de extracción de cal sugieren que la región participaba en el abastecimiento de materiales constructivos para Teotihuacan.

El patrón arquitectónico detectado muestra conjuntos residenciales conectados mediante patios centrales y laterales, orientados en ejes norte-sur y este-oeste.
La arqueóloga Laura Magallón Sandoval explicó que los primeros indicios surgieron a partir de fragmentos cerámicos visibles en superficie, lo que llevó al equipo a realizar pozos de sondeo para confirmar la existencia de estructuras.
“A partir de ahí, el equipo combinó excavación extensiva con vuelos de dron y levantamiento de ortofotografías para registrar con precisión los alineamientos constructivos”, detalló el INAH.

Excavación combina drones y microexcavación
El proceso arqueológico se desarrolló en varias etapas. Primero se realizó un recorrido de superficie para identificar concentraciones de materiales dispersos. Posteriormente se abrieron pozos estratégicos y finalmente se llevó a cabo una excavación extensiva siguiendo los alineamientos de los muros encontrados.
El equipo utilizó drones y fotogrametría para generar modelos digitales y planos topográficos del sitio, además de técnicas de microexcavación para preservar piezas frágiles extraídas con sedimento adherido.
El INAH indicó que los estudios continúan para determinar con mayor precisión la función económica y social del asentamiento dentro de la expansión teotihuacana en la actual región de Hidalgo.
