TEXAS

EE. UU. inicia la colocación de un muro de boyas en el río Bravo para frenar la migración y el tráfico de drogas.


Internacional (Marcrix Noticias) – El gobierno de Estados Unidos construye un sistema de barreras flotantes a lo largo de 800 kilómetros del río Bravo. Esta medida busca detener el flujo de migración ilegal y el contrabando de narcóticos hacia el norte. La administración de Donald Trump inició formalmente los trabajos de instalación este miércoles en la zona fronteriza.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, anunció la obra desde Brownsville, Texas. Según la funcionaria, este proyecto representa una escalada significativa respecto a los planes anteriores. La infraestructura cubrirá una distancia equivalente a la ruta entre Washington D.C. y Nashville.

Implementación de tecnología en el río Bravo

La funcionaria estatal detalló que ya existen contratos asignados para cubrir los primeros 209 kilómetros. El despliegue de las unidades comenzó de manera inmediata tras el anuncio oficial en la frontera. Estas barreras utilizan boyas con diámetros que oscilan entre los 1.2 y los 1.4 metros.

A diferencia de modelos previos, el diseño actual presenta una estructura cilíndrica de color naranja. Esta forma específica dificulta que las personas puedan trepar o nadar por debajo de la línea. El objetivo es crear un obstáculo físico casi impenetrable en el cauce del río.

Estados Unidos construye seguridad con nuevos diseños

El actual jefe de la Patrulla Fronteriza, Mike Banks, defendió la eficacia de la nueva ingeniería. Banks aseguró que el sistema cuenta con rodillos flotantes y tecnología de punta para evitar vulnerabilidades. El diseño está pensado para resistir intentos de cruce bajo condiciones climáticas extremas y corrientes fuertes.

“Estas barreras son financiadas con fondos contenidos en el proyecto de ley del presidente”, afirmó Kristi Noem. La secretaria destacó que la extensión de la obra no tiene precedentes en la vigilancia fronteriza. Con esto, se busca sellar pasos que históricamente han sido utilizados por redes de tráfico humano.

Antecedentes y tensiones diplomáticas

El concepto del muro flotante no es nuevo en la región de Texas. En el año 2023, el gobierno estatal instaló un prototipo de 303 metros en el cauce. Aquella acción desató una crisis diplomática con la administración mexicana de ese periodo. México argumentó entonces que las boyas violaban el Tratado de Aguas firmado en 1944.

A pesar de los conflictos legales previos, la actual administración federal decidió retomar y ampliar el programa. El proyecto masivo de 800 kilómetros revive una estrategia que fue motivo de litigio bajo el mando de Joe Biden. Ahora, el enfoque se centra en una cobertura total de los puntos críticos del río.

Impacto en la vigilancia fronteriza

El despliegue de estas boyas altera el panorama de la seguridad en la zona sur. La Patrulla Fronteriza espera que la presencia del muro flotante reduzca la necesidad de patrullajes constantes en ciertas áreas. Mientras tanto, organizaciones civiles vigilan de cerca el impacto ambiental y humano de la medida.

Con esta obra, Estados Unidos construye una frontera más rígida mediante obstáculos físicos permanentes en el agua. La instalación continuará de forma progresiva hasta completar la longitud establecida en el plan de seguridad nacional. Se espera que las primeras secciones estén totalmente operativas en las próximas semanas.

 

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