Un juez ordenó la extinción de dominio del predio donde operó el museo del capo en Medellín.
Internacional (Marcrix Noticias) – La justicia colombiana ratificó la extinción de dominio de la casa museo Pablo Escobar en Medellín. El fallo confirma que el inmueble fue adquirido con dinero del narcotráfico. El predio pasa ahora a manos del Estado de forma definitiva.
El museo que operó en la sombra del cartel
El predio estaba ubicado en el centro de Medellín. Durante años fue administrado por Roberto de Jesús Escobar Gaviria, conocido como “El Osito”, hermano del extinto capo. Allí se exhibían objetos relacionados con la vida del narcotraficante. El lugar atrajo visitantes, pero también generó controversia por décadas.
La llamada “casa museo” fue incluida en un inventario de bienes sujetos a extinción de dominio, tres décadas después del operativo que dio de baja al capo. La investigación avanzó con lentitud, pero el expediente acumuló evidencia suficiente para sostener el fallo.
Lo que reveló el expediente sobre la extinción de dominio
El proceso judicial dejó al descubierto maniobras para retener el bien dentro del entorno familiar. El expediente reveló movidas de familiares de Pablo Escobar por quedarse con el inmueble a través de escrituras y supuestas ventas a terceros que, en criterio de la justicia, no lograron acreditar los recursos para adquirirlo.
La decisión judicial también dejó constancia de testimonios clave. Según la información aportada por el declarante Máximo Tecra Rossi, las hermanas de Pablo Escobar no hicieron uso del bien, en tanto que aquel fue ocupado por Roberto de Jesús Escobar Gaviria, quien le enviaba dinero a Gloria Restrepo “con el propósito de mantenerla de su lado”, a fin de asumir el control de la propiedad.
Fico Gutiérrez: “Se acabó la fiesta”
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, reaccionó con contundencia. El mandatario presentó el fallo como una victoria para las víctimas del conflicto urbano asociado al cartel de Medellín y sostuvo que ese tipo de espacios no contribuían a la memoria histórica, sino que exaltaban a los responsables de la violencia.
“Se le acabó la fiesta”, afirmó el alcalde, al señalar que la medida representa “un triunfo de las víctimas y de la ciudad”. Gutiérrez también señaló que varios bienes relacionados con el narcotráfico terminaron convertidos en sitios de glorificación. “Muchas de esas viviendas o bienes terminaron en manos de familiares de Pablo Escobar y otros actores, y fueron montando museos para elevar al trono a las estructuras criminales”, afirmó.
Un fallo con alcance simbólico
La extinción de dominio de la casa museo Pablo Escobar no solo tiene efectos jurídicos. Según Gutiérrez, la decisión marca un precedente dentro de la política de recuperación simbólica de espacios en Medellín y no solo tiene efectos jurídicos, sino también un impacto cultural en la forma en que la ciudad decide recordar su pasado.
El alcalde también mencionó una cifra que ha repetido en distintos escenarios: entre 1983 y 1994 habrían muerto de forma violenta 46.612 personas en Medellín a causa del narcotráfico. Para Gutiérrez, ese contexto es inseparable del debate sobre cómo tratar los espacios vinculados al cartel.
El inmueble fue demolido por orden judicial. Con este fallo, el Estado cierra un capítulo sobre uno de los bienes más disputados del legado criminal de Pablo Escobar.
