María del Rosario Navarro-Sánchez y Gustavo Castro-Medina admitieron delitos relacionados con metanfetamina y tráfico de armas; pretendían enviar rifles de alto poder a México.
Estados Unidos (Marcrix Noticias).- Dos ciudadanos mexicanos se declararon culpables ante una corte federal de Estados Unidos por delitos relacionados con el tráfico de metanfetamina y armas, además de una operación destinada a proporcionar armamento al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Los acusados fueron identificados como María del Rosario Navarro-Sánchez, de 40 años, y Gustavo Castro-Medina, de 29, informó este jueves 27 de agosto el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
De acuerdo con documentos judiciales, Navarro-Sánchez conspiró con otras personas para traficar armas desde Estados Unidos hacia México con el propósito de entregarlas a integrantes del CJNG, organización designada por Washington como organización terrorista extranjera.
Negociaron 20 AK-47 y rifles calibre .50
La investigación señala que, a principios de agosto de 2023, Navarro-Sánchez negoció con agentes encubiertos la compra de 20 armas tipo AK-47 y dos rifles calibre .50.
El armamento sería trasladado ilegalmente a México para posteriormente ser utilizado en actividades relacionadas con el tráfico de metanfetamina y otros narcóticos hacia territorio estadounidense.
Castro-Medina participó como intermediario y facilitó una transferencia de 3 mil dólares como anticipo de la operación, cuyo valor total había sido pactado en 66 mil dólares.
El 21 de agosto de 2023, dos cómplices llegaron a un punto acordado en El Paso, Texas, con los 63 mil dólares restantes. Tras entregar el dinero y recibir las armas de agentes encubiertos, fueron detenidos.
Más de 36 kilos de metanfetamina
Castro-Medina también admitió que en noviembre de 2020 fue interceptado por agentes de la Patrulla Fronteriza mientras conducía un Nissan Sentra en Sierra Blanca, Texas.
Durante la inspección, las autoridades localizaron varios paquetes ocultos debajo de una compuerta modificada en el automóvil. Las pruebas determinaron que contenían 36.36 kilogramos de metanfetamina.
Navarro-Sánchez, por su parte, también reconoció haber contratado traficantes de personas para introducir ilegalmente ciudadanos mexicanos a Estados Unidos. Al menos una de esas personas habría administrado inmuebles en El Paso utilizados para almacenar armas y narcóticos.
Podrían pasar el resto de su vida en prisión
Navarro-Sánchez se declaró culpable de posesión de metanfetamina con intención de distribuirla, conspiración para traficar armas, conspiración para introducir ilegalmente personas a Estados Unidos y conspiración para proporcionar apoyo material a una organización terrorista extranjera.
Castro-Medina admitió los cargos de posesión de metanfetamina con intención de distribuirla y conspiración para participar en tráfico de armas.
Ambos fueron acusados formalmente en abril de 2025 y posteriormente fueron transferidos por el Gobierno de México a Estados Unidos para enfrentar el proceso.
Las fechas de sentencia todavía no han sido determinadas. De acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense, enfrentan una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión y una máxima de cadena perpetua.
