La estructura conectaba Tijuana con California, tenía electricidad, ventilación y rieles, y estaría ligada al tráfico de cocaína.
Tijuana (Marcrix Noticias).- Autoridades de Estados Unidos revelaron el hallazgo de un narcotúnel de casi 600 metros que conectaba la ciudad de Tijuana, Baja California, con Otay Mesa, California, una estructura utilizada presuntamente para el tráfico de drogas y vinculada al decomiso de más de una tonelada de cocaína valuada en alrededor de 45 millones de dólares.
El caso cobró relevancia internacional luego de que el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, destacara públicamente el operativo y subrayara la cooperación entre ambos países para combatir a los grupos criminales que operan en la frontera.
“Los cárteles pueden cavar túneles, pero no pueden esconderse”, señaló el diplomático al referirse al descubrimiento de la infraestructura subterránea.
Un narcotúnel en Tijuana con tecnología avanzada
De acuerdo con las investigaciones, el pasadizo se extendía desde Tijuana hasta un establecimiento comercial ubicado cerca del puerto fronterizo de Otay Mesa, en California.
La estructura tenía aproximadamente 589 metros de longitud, una profundidad cercana a los 16.7 metros y una altura de alrededor de 1.3 metros.
Las autoridades estadounidenses informaron que el túnel contaba con electricidad, ventilación, paredes reforzadas y un sistema de rieles que facilitaba el traslado de mercancías a través de la frontera.
Investigación llevó a cuatro acusados
El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que cuatro personas fueron acusadas por presunta conspiración para distribuir más de una tonelada de cocaína relacionada con las operaciones detectadas en el túnel.
Los señalados fueron identificados como Gregorio Epifanio Hernández López, Brandon Escalante Sandoval, José Jiménez y Antonio Cortez.
Además de los cargos por narcotráfico, Hernández López enfrenta acusaciones relacionadas directamente con el uso del túnel transfronterizo.
La investigación fue desarrollada por el Grupo de Trabajo de Túneles de Investigaciones del Departamento de Seguridad Nacional, realizadas entre diciembre de 2025 y mayo de 2026 tras detectar movimientos inusuales en el lugar.
Según la acusación, un grupo de personas que frecuentaba el establecimiento realizaba actividades sospechosas, como el traslado constante de maletas y objetos voluminosos hacia vehículos que posteriormente eran utilizados para movilizar cargamentos.
Los investigadores también documentaron el movimiento de artículos pesados que terminaron vinculados a camiones interceptados por autoridades federales mientras transportaban más de una tonelada de cocaína rumbo al norte de California.
Tras el hallazgo, el embajador Ronald Johnson aseguró que las autoridades de México y Estados Unidos mantienen acciones coordinadas para enfrentar a las organizaciones criminales que operan a ambos lados de la frontera.
