Tras una etapa de excesos, conflictos personales y una fuerte crisis emocional, hoy encabeza la fundación Latiendo por Amor.
Cancún(Marcrix Noticias).- Durante años, Abbie Cruz López vivió una etapa marcada por la inestabilidad. Relaciones fallidas, decisiones arriesgadas y una desconexión total de su entorno familiar fueron parte de un proceso que la llevó a perder el control de su vida.
Aunque externamente mantenía actividad laboral y cierta estabilidad económica, reconoce que internamente atravesaba una crisis de identidad. Su entorno, lejos de contenerla, terminó profundizando esa situación.
El desgaste emocional se acumuló hasta explotar en uno de los momentos más complejos: una relación que derivó en un episodio de violencia y secuestro. A partir de ahí, su vida cambió drásticamente.
La ruptura posterior la dejó en un estado de vulnerabilidad que la llevó a tocar fondo. Sin claridad sobre su futuro, enfrentó una etapa de depresión que marcó el inicio de un proceso de reconstrucción personal.
Fue durante su participación en el programa Pruebas de Fe, conducido por María Cristina de la Cruz en Marcrix Noticias, donde detalló cómo ese periodo la obligó a replantear su vida desde cero.
La decisión de mudarse a Cancún representó un punto de inflexión. En este destino encontró no solo un nuevo entorno, sino también las condiciones para reorganizar su vida.
Con el paso del tiempo, canalizó su experiencia en acciones concretas. Así nació la fundación Latiendo por Amor, enfocada en el acompañamiento de menores en situación vulnerable.
Hoy, su historia se posiciona como un ejemplo de reconstrucción tras una crisis profunda, donde el cambio no fue inmediato, pero sí sostenido.
