La empresa Anthropic afirma que sus modelos participan cada vez más en tareas de programación e investigación dentro de la compañía gracias a su “automejora”.
Ciudad de México (Marcrix Noticias).- Claude se convirtió oficialmente en el primer modelo de inteligencia artificial que se mejora a sí misma. La empresa Anthropic afirmó que ya contribuye de manera significativa al desarrollo de nuevas generaciones de sistemas de IA.
De acuerdo con la compañía, el fenómeno se llama “automejora recursiva”, es decir, la capacidad de que una inteligencia artificial ayude a crear versiones más avanzadas de sí misma.
La conclusión forma parte del informe “When AI builds itself”, publicado por el instituto de investigación de la compañía, donde se analiza cómo los modelos actuales ya participan en procesos de programación, pruebas y optimización utilizados por los propios desarrolladores.
Aunque Anthropic aclara que todavía no existe una IA capaz de diseñar y construir de forma completamente autónoma a su sucesora, advierte que ese escenario podría llegar antes de que el mundo esté preparado, lo que ha despertado alarmas.
Claude genera cada vez más código
De acuerdo con datos internos citados por la empresa, la cantidad de código incorporado por sus ingenieros se ha multiplicado por ocho en comparación con el periodo comprendido entre 2021 y 2025.
La compañía explicó que uno de sus métodos de evaluación consiste en pedir a los modelos que optimicen el código utilizado para entrenar sistemas de inteligencia artificial. Mientras que un especialista humano suele requerir entre cuatro y ocho horas para lograr una mejora de cuatro veces en el rendimiento, versiones recientes de Claude habrían alcanzado resultados muy superiores.
Por otra parte, Anthropic también hizo un llamado a los grandes laboratorios de inteligencia artificial para establecer mecanismos coordinados que permitan ralentizar o incluso pausar desarrollos en caso de que los riesgos aumenten.
Expertos del sector han reaccionado al informe con distintas interpretaciones. Algunos consideran que la principal consecuencia será un aumento acelerado de la productividad y la innovación, mientras que otros advierten sobre los desafíos organizativos y de seguridad que implicaría gestionar sistemas cada vez más autónomos.
