Más de 590 deportados llegaron a Quintana Roo en 2026 sin documentos ni refugio para comenzar de nuevo.
Quintana Roo (Marcrix Noticias) – La organización Fundación Consejo Internacional Sumando Valenzuela (Cisvac) encendió una alerta. Señala que los deportados en Quintana Roo sin documentos enfrentan barreras severas para reintegrarse. Sin pasaporte, sin acta de nacimiento actualizada y sin identificación oficial, acceder a un empleo formal es prácticamente imposible.
Una llegada que lo borra todo
Marilyn Torres Leal, presidenta de Cisvac, explicó el problema desde su raíz. Cuando las autoridades migratorias de Estados Unidos detienen a una persona, le quitan todos sus documentos. Solo conservan la ropa que llevan puesta.
“Cuando te agarra el ICE, te quita absolutamente todo menos la ropa que cargas”, señaló Torres Leal.
Ese vacío documental convierte el regreso en un laberinto burocrático. Las personas llegan a comunidades que también han cambiado. Sus redes de apoyo ya no están. Las oportunidades que conocían desaparecieron.
Sin programa, sin refugio y sin red de apoyo
Una de las críticas más directas de Cisvac apunta a la ausencia del programa “Bienvenido Paisano” en Quintana Roo. Este mecanismo existe en otros estados y facilita la transición de quienes regresan al país. Aquí, simplemente no opera.
A eso se suma otro vacío urgente. No existe en el estado un refugio temporal para migrantes deportados. No hay un espacio donde puedan estar diez o quince días mientras organizan su situación.
“¿Qué va a comer?, ¿dónde va a dormir?”, preguntó Torres Leal al describir la realidad diaria de estas personas.
La organización ha logrado articular redes informales de apoyo con grupos de amigos y colaboradores. Sin embargo, la presidenta de Cisvac reconoce que la carga es enorme y que no puede sostenerse solo desde la sociedad civil.
Cisvac pide respuesta institucional urgente
La organización apoya a los deportados en Quintana Roo sin documentos con herramientas básicas. Les ayudan a redactar currículos y a orientarse en trámites. Pero eso no resuelve las necesidades más inmediatas.
Torres Leal hizo un llamado directo a las autoridades locales. Pidió programas integrales que incluyan asesoría legal, acceso a documentos, capacitación laboral y acompañamiento psicológico.
La funcionaria subrayó que esta no es solo una cuestión humanitaria. Considera que quienes regresan representan un potencial humano real. Muchos vivieron años en Estados Unidos, desarrollaron habilidades y conocen otro idioma. Reintegrarlos bien sería una ganancia para la economía y la sociedad quintanarroense.
Una deuda pendiente con los que regresan
La cifra de 592 personas en los primeros meses del año anticipa que la situación puede agravarse. Las deportaciones desde Estados Unidos han aumentado en el contexto político actual. Quintana Roo, un estado con alta actividad económica y turística, tiene capacidad para absorber a estas personas. Pero eso requiere voluntad institucional y estructuras que hoy no existen.
Por ahora, los deportados en Quintana Roo sin documentos siguen esperando una respuesta que no llega.
