La periodista afirmó que personas cercanas al Gobierno le informaron sobre el supuesto consumo y aseguró que la mandataria también enfrentaría un cuadro de depresión.
Ciudad de México (Marcrix Noticias).– La periodista Anabel Hernández aseguró que la Presidenta Claudia Sheinbaum estaría consumiendo marihuana, como una forma de enfrentar las presiones derivadas de su cargo y un supuesto cuadro de depresión, afirmaciones que atribuyó a integrantes cercanos a su Gobierno.
Hernández sostuvo que personas dentro de la administración federal le habrían informado sobre el presunto consumo de cannabis por parte de la mandataria. Sin embargo, no presentó públicamente pruebas médicas o documentales que permitan corroborar esas afirmaciones.
“Lo cierto es que en la actualidad miembros de su gobierno aseguran que Claudia Sheinbaum sí está consumiendo en estos momentos marihuana”, señaló la periodista.
De acuerdo con su versión, el supuesto consumo tendría como finalidad ayudar a Sheinbaum a sobrellevar las fuertes presiones relacionadas con el ejercicio de la Presidencia y enfrentar lo que Hernández describió como “una especie de depresión”.
La periodista también aseguró que algunos médicos le habrían recetado antidepresivos a la Presidenta. Al igual que en el caso del supuesto consumo de marihuana, se trata de información atribuida por Hernández a sus fuentes y no de un diagnóstico o tratamiento confirmado públicamente por la mandataria o su equipo médico.
Las declaraciones fueron realizadas en el contexto del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, conmemorado cada 10 de septiembre, y Hernández defendió abordar públicamente asuntos relacionados con la salud de quienes ocupan la Presidencia.
“Quiero recalcar que el tema de la salud de un presidente de la República ha sido tema de debate mundial históricamente”, expresó.
Hasta el momento, los señalamientos sobre el supuesto consumo de marihuana, depresión y uso de medicamentos corresponden a afirmaciones realizadas por Anabel Hernández y no deben considerarse hechos confirmados mientras no exista evidencia verificable o un pronunciamiento de fuentes oficiales o médicas autorizadas.
