Nuevas observaciones indican que algunas galaxias primitivas podrían contener hasta cuatro veces más masa estelar de la calculada, complicando el misterio sobre cómo crecieron tan rápido después del Big Bang.
Ciudad de México (Marcrix Noticias).- El telescopio espacial James Webb volvió a poner de cabeza algunas ideas sobre el universo primitivo. Un nuevo análisis señala que ciertas galaxias formadas durante los primeros cientos de millones de años después del Big Bang podrían haber sido entre tres y cuatro veces más masivas de lo que estimaban los astrónomos.
El hallazgo resulta especialmente interesante porque desde que el Webb comenzó a observar las profundidades del cosmos, los científicos se han encontrado con galaxias aparentemente demasiado grandes, brillantes y evolucionadas para la corta edad que tenía entonces el universo.
La nueva investigación apunta a que una parte importante de su masa pudo permanecer prácticamente escondida. Las estimaciones tradicionales dependen en gran medida de la luz producida por las estrellas más brillantes, pero una enorme población de estrellas pequeñas, frías y tenues puede aportar mucha masa sin producir una cantidad equivalente de luz.
Al incorporar esas estrellas en los modelos, los investigadores encontraron que algunas galaxias podrían contener entre tres y cuatro veces más masa estelar de la estimada previamente.
El Webb fue diseñado precisamente para estudiar esta época remota. Gracias a su capacidad para observar en infrarrojo puede detectar luz que ha viajado durante más de 13 mil millones de años y que la expansión del universo desplazó hacia longitudes de onda que otros telescopios no podían estudiar con el mismo detalle.
