Buzo encuentra hasta 50 mil monedas romanas en el mar y abre la pista de un naufragio perdido

El tesoro apareció frente a las costas de Cerdeña y data del siglo IV; fragmentos de ánforas encontrados en la zona alimentan la hipótesis de que bajo el Mediterráneo podría permanecer una antigua embarcación

Cerdeña (Marcrix Noticias).— Lo que comenzó como la inmersión de un buzo frente a las costas de Italia terminó revelando uno de los grandes tesoros numismáticos encontrados en los últimos años: decenas de miles de monedas romanas permanecían ocultas bajo las aguas del Mediterráneo.

El descubrimiento ocurrió frente a Arzachena, en Cerdeña, después de que un buzo detectara piezas metálicas entre los pastos marinos y notificara a las autoridades italianas.

La posterior intervención de especialistas permitió dimensionar el hallazgo. El Ministerio de Cultura de Italia estimó que el depósito contenía entre 30 mil y 50 mil monedas romanas de bronce, conocidas como folles.

Las piezas fueron acuñadas aproximadamente entre los años 324 y 345 de nuestra era, durante el periodo tardío del Imperio romano.

Miles de monedas permanecieron bajo el Mediterráneo

Los arqueólogos localizaron las monedas concentradas principalmente en dos áreas, separadas por una zona de playa y fondo marino.

El estado de conservación llamó especialmente la atención de los investigadores. Aunque algunas piezas presentaban daños, muchas mantenían inscripciones e imágenes reconocibles después de aproximadamente 1,700 años bajo el agua.

Pero las monedas no fueron lo único que apareció. En las inmediaciones también fueron localizados fragmentos de ánforas, recipientes utilizados en la Antigüedad para transportar mercancías como vino, aceite y otros productos.

Esa combinación abrió una posibilidad particularmente atractiva para los arqueólogos: que las monedas hayan formado parte de la carga de un barco romano todavía no localizado.

Por ahora, sin embargo, no existe una interpretación arqueológica definitiva que confirme la presencia del naufragio.

El tesoro podría terminar en un museo

El hallazgo ocurrió originalmente el 25 de mayo de 2023, aunque volvió a cobrar atención este sábado después de nuevas publicaciones sobre el destino de las piezas y las implicaciones arqueológicas del descubrimiento.

Tras recibir el aviso del buzo, equipos especializados realizaron trabajos de recuperación y protección del sitio.

El caso también terminó en tribunales. En enero de 2026 se rechazó una solicitud del descubridor para obtener la recompensa prevista para hallazgos fortuitos, debido a que utilizaba un detector de metales y la zona ya era conocida por su sensibilidad arqueológica.

Parte de las monedas recuperadas han sido sometidas a trabajos de limpieza, conservación y catalogación, con la expectativa de que algunas puedan incorporarse a la colección del museo cívico de Arzachena.

Sin embargo, el mayor misterio podría continuar bajo las aguas de Cerdeña. Si las monedas efectivamente pertenecieron a una embarcación, el barco romano que las transportaba hace unos 1,700 años todavía estaría esperando ser encontrado.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

No puedes copiar el contenido de esta página