Más de 4 mil réplicas mantienen bajo presión a la isla de Flores, donde mil 298 personas resultaron heridas y miles de viviendas presentan daños.
Yakarta (Marcrix Noticias).- Una semana después del terremoto en Indonesia que sacudió la isla de Flores, el número de muertos aumentó a 87, mientras mil 298 personas resultaron heridas y más de 150 mil permanecen desplazadas ante los daños provocados por el sismo y las constantes réplicas.
El movimiento de magnitud 7.7 ocurrió durante la mañana del sábado 15 de agosto en la región de Flores, al este del archipiélago indonesio.
La Agencia de Gestión de Desastres Local reportó este sábado que el número de personas evacuadas alcanza aproximadamente las 150 mil 576, mientras los equipos de emergencia continúan trabajando en las comunidades afectadas.
El balance de víctimas ha aumentado conforme los rescatistas y autoridades consiguen acceder a zonas donde viviendas, edificios e infraestructura resultaron destruidos o severamente dañados.
Miles de réplicas sacuden Flores
Uno de los principales problemas para las operaciones de rescate y asistencia ha sido la intensa actividad sísmica registrada después del terremoto principal.
Las autoridades contabilizan más de 4 mil réplicas desde el 15 de agosto, algunas de ellas de magnitud superior a 6.
La Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia (BMKG) ya había contabilizado 2 mil 768 movimientos secundarios hasta el 19 de agosto, con magnitudes de entre 1.1 y 6.2.
La propia institución advirtió que la secuencia de réplicas podría prolongarse entre tres y cuatro semanas.
Los movimientos continúan. El jueves 20 de agosto se registró un nuevo sismo de magnitud 5.9 en la región de Flores, a una profundidad aproximada de 10 kilómetros.
Las réplicas mantienen a parte de la población fuera de sus viviendas y complican las evaluaciones estructurales y las operaciones de ayuda.
Más de 17 mil inmuebles con daños graves
El terremoto tuvo su epicentro en las inmediaciones de la isla de Flores y se originó a poca profundidad, una característica que incrementó la intensidad de las sacudidas percibidas en superficie.
El movimiento también generó un tsunami de alrededor de un metro en algunas zonas costeras.
Las autoridades han registrado decenas de miles de viviendas y otras construcciones afectadas, con más de 17 mil inmuebles que presentan daños graves.
Escuelas, instalaciones sanitarias, oficinas gubernamentales y vías de comunicación también sufrieron afectaciones.
Durante los primeros días posteriores al desastre, deslaves y carreteras bloqueadas dificultaron el acceso de los equipos de emergencia a algunas comunidades, mientras miles de personas tuvieron que instalarse en refugios temporales.
Indonesia se encuentra sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una extensa zona de contacto entre placas tectónicas caracterizada por una elevada actividad sísmica y volcánica.
La isla de Flores también cuenta con antecedentes de terremotos destructivos. En 1992, un sismo seguido de un tsunami causó alrededor de 2 mil 500 muertes en la región.
El país sufrió además en diciembre de 2004 uno de los peores desastres naturales de su historia, cuando un terremoto de magnitud 9.1 frente a Sumatra generó un tsunami que dejó alrededor de 167 mil muertos únicamente en Indonesia.
