Los sismos de magnitud 7 o superior registrados en distintos puntos del planeta han dejado más de 5 mil muertos y miles de heridos en lo que va del año.

Ciudad de México(Marcrix Noticias).- El planeta no ha dejado de sacudirse durante 2026. En poco más de siete meses, 11 terremotos de magnitud 7 o superior se han registrado en diferentes regiones del mundo, algunos sin mayores consecuencias y otros convertidos en verdaderas tragedias por el número de víctimas y la destrucción provocada.

La actividad comenzó el 22 de febrero en Malasia, con un terremoto de magnitud 7.0 registrado a gran profundidad, condición que ayudó a reducir considerablemente sus efectos en la superficie.

El 24 de marzo, Tonga fue sacudida por un movimiento de 7.5, mientras que apenas seis días después, el 30 de marzo, otro terremoto de 7.3 ocurrió en Vanuatu. En ambos casos, pese a la fuerza de los movimientos, no se registraron consecuencias comparables con las tragedias que llegarían posteriormente.

Indonesia apareció por primera vez en la lista el 1 de abril, cuando un terremoto de magnitud 7.4 sacudió la región de las Molucas. El movimiento provocó daños en viviendas e infraestructura y generó un pequeño tsunami.

El 20 de abril, un terremoto de 7.4 ocurrió frente a las costas de Japón. La ubicación del epicentro y las características del movimiento evitaron un saldo mayor, aunque las autoridades mantuvieron vigilancia ante el riesgo de tsunami.

Uno de los terremotos más fuertes del año llegó el 7 de junio en Filipinas, donde un movimiento de magnitud 7.8 golpeó Mindanao y dejó decenas de muertos, cientos de heridos, desaparecidos y miles de personas afectadas.

Pero el episodio más devastador ocurrió el 24 de junio en Venezuela, cuando dos terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 sacudieron al país con pocos segundos de diferencia.

La tragedia venezolana disparó el saldo de víctimas de los grandes terremotos registrados durante 2026, con miles de personas fallecidas y heridas, además de viviendas e infraestructura destruidas.

México tampoco quedó fuera. El 17 de julio, un terremoto de magnitud 7.3 ocurrió frente a las costas de Chiapas, cerca de Puerto Madero. El movimiento pudo sentirse también en países de Centroamérica y provocó inicialmente alertas ante la posibilidad de un tsunami, aunque no dejó un saldo de víctimas comparable con otros eventos del año.

El 10 de agosto, Colombia fue golpeada por un terremoto de magnitud 7.4, uno de los más destructivos de 2026. El movimiento dejó cientos de muertos, miles de lesionados y severos daños en viviendas, escuelas, hospitales y otras construcciones.

La actividad continuó apenas cuatro días después. El 14 de agosto, Indonesia volvió a estremecerse con un terremoto de magnitud 7.7, que dejó muertos, heridos, desaparecidos, derrumbes y miles de personas evacuadas mientras continuaban las labores de búsqueda.

Así, hasta este 15 de agosto, el recuento alcanza 11 terremotos de magnitud 7 o superior: Malasia (7.0), Tonga (7.5), Vanuatu (7.3), Indonesia (7.4), Japón (7.4), Filipinas (7.8), Venezuela (7.2 y 7.5), México (7.3), Colombia (7.4) e Indonesia nuevamente (7.7).

En conjunto, estos terremotos han dejado más de 5 mil personas muertas, miles de heridos y cuantiosos daños materiales, aunque la mayor parte de las víctimas se concentra en unos cuantos eventos particularmente destructivos.

La sucesión de grandes terremotos no significa, sin embargo, que exista una cadena sísmica mundial o que los movimientos estén relacionados entre sí. Varios han ocurrido en regiones de intensa actividad tectónica, especialmente alrededor del Cinturón de Fuego del Pacífico, donde se concentra buena parte de los terremotos y volcanes del planeta.

A falta de más de cuatro meses para terminar el año, 2026 ya acumula 11 terremotos de magnitud 7 o superior, una serie de movimientos que ha dejado miles de víctimas y ha puesto nuevamente bajo la lupa la intensa actividad sísmica del planeta.

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