El hallazgo de una molécula de azúcar en el espacio interestelar aporta nuevas pistas sobre el origen de la vida en la Tierra.
Ciudad de México (Marcrix Noticias).- Un equipo internacional de científicos detectó por primera vez azúcar en la Vía Láctea, específicamente en el espacio interestelar cercano al centro de la galaxia, un descubrimiento que podría ayudar a explicar cómo surgieron las moléculas esenciales para la vida en la Tierra.
Los resultados fueron publicados en la revista Nature Astronomy y confirman que ciertas moléculas de azúcar pueden formarse de manera natural incluso antes del nacimiento de estrellas y planetas.
La investigación fue encabezada por la astroquímica Izaskun Jiménez-Serra, del Centro de Astrobiología de España, quien junto con su equipo utilizó dos radiotelescopios para estudiar el medio interestelar de la Vía Láctea.
Al analizar las frecuencias de radio emitidas por distintas moléculas, los investigadores identificaron la eritrulosa, un azúcar compuesto por cuatro átomos de carbono, ocho de hidrógeno y cuatro de oxígeno.
En la Tierra, esta molécula también puede encontrarse de forma natural en las frambuesas.
“Fue una coincidencia preciosa”, relató Jiménez-Serra. “Mi corazón empezó a latir muy, muy rápido”.
El hallazgo fortalece la teoría del origen extraterrestre de moléculas esenciales
Hasta ahora, el origen del azúcar en la Tierra seguía siendo una incógnita para la comunidad científica.
Los investigadores consideran que estas moléculas pudieron llegar al planeta hace miles de millones de años transportadas por asteroides y cometas, después de haberse formado previamente en el espacio interestelar.
Brett McGuire, astroquímico del MIT que no participó en el estudio, calificó el descubrimiento como un resultado sólido.
“Se trata de azúcar de verdad. Es increíblemente emocionante”, afirmó.
Añadió que los investigadores realizaron un análisis exhaustivo para descartar cualquier otra explicación antes de confirmar el hallazgo.
El descubrimiento amplía las posibilidades de encontrar vida
Los científicos explican que la formación natural de azúcares en el espacio representa un paso fundamental para la aparición de moléculas como el ARN y el ADN.
Además, el descubrimiento abre nuevas posibilidades para que procesos similares hayan ocurrido en otras regiones de la galaxia.
El equipo estima que entre 500 mil y 50 millones de toneladas de este azúcar pudieron llegar a la Tierra durante las primeras etapas de su historia.
Ahora los investigadores buscarán moléculas aún más complejas, como la ribosa y la desoxirribosa, componentes esenciales del ARN y el ADN.
