Las Áreas Naturales Protegidas generan cientos de millones de pesos cada año por el cobro de derechos ambientales, pero especialistas denuncian que esos recursos no regresan para fortalecer la vigilancia y conservación.
Cancún. ( Marcrix Noticias).- Las Áreas Naturales Protegidas (ANP) de Cancún e Isla Mujeres operan con un presupuesto insuficiente, pese a que durante 2025 recaudaron más de 300 millones de pesos por el cobro de derechos ambientales a visitantes nacionales y extranjeros. La falta de recursos ha provocado deficiencias en vigilancia, mantenimiento e inspección de estos ecosistemas estratégicos para el Caribe mexicano.
De acuerdo con Alfredo Arellano Guillermo, director del Consejo de Desarrollo de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc, la mayor parte del dinero recaudado es enviado a la Federación y no permanece en las áreas protegidas.
“Es un contrasentido que las áreas naturales generen tantos recursos y no cuenten con el presupuesto suficiente para atender sus necesidades”, señaló.
El especialista explicó que la falta de financiamiento ha reducido la capacidad de vigilancia en las ANP, lo que ha permitido la operación de embarcaciones irregulares, conocidas como “piratas”, además de incrementar la presión sobre arrecifes, manglares y otras zonas ambientalmente sensibles por el constante flujo de visitantes.
Las Áreas Naturales Protegidas de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc, así como el Parque Nacional Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc, reciben cada año a cientos de miles de turistas, quienes pagan un derecho ambiental que representa una importante fuente de ingresos para el Gobierno federal. Sin embargo, especialistas consideran indispensable que una mayor parte de esos recursos sea reinvertida en conservación, infraestructura y personal.
Arellano Guillermo advirtió que mantener las ANP sin el presupuesto necesario pone en riesgo uno de los principales patrimonios naturales de Quintana Roo y la actividad turística que depende de ellos.
“Si no se invierte en conservación, tarde o temprano se deteriorará el atractivo natural que hoy sostiene gran parte de la economía turística de la región”, afirmó.
