Integrantes del colectivo fueron rodeadas por hombres armados y las autoridades tardaron más de 40 minutos en llegar.
Nacional (Marcrix Noticias) – Madres Buscadoras de Jalisco vivieron momentos de terror durante una jornada de búsqueda. Un grupo de hombres armados intentó amedrentarlas en un inmueble sospechoso. El colectivo acudió a inspeccionar un predio en la colonia Chulavista. El inmueble, ubicado en el municipio de Tlajomulco, presentaba indicios de ser una casa de seguridad. Al llegar al lugar, al menos nueve hombres las interceptaron. Llegaron en motocicletas y vehículos, todos armados. Las integrantes solicitaron de inmediato apoyo a las autoridades. Sin embargo, la respuesta tardó más de 40 minutos en llegar.
Las Madres Buscadoras de Jalisco denuncian abandono institucional
Durante esa espera, el colectivo permaneció expuesto y sin protección. Para las buscadoras, esta demora no fue un hecho aislado.
En su comunicado señalaron que refleja un patrón de abandono por parte del Estado hacia quienes realizan labores de búsqueda.
“Las madres buscadoras no deberían exponerse a este nivel de violencia”, advierte el documento. “No deberían entrar a lugares que evidencian actividad criminal sin presencia inmediata de las autoridades.”
El colectivo exigió una respuesta permanente en cada jornada de búsqueda. También pidió una investigación urgente sobre el inmueble inspeccionado.
El contexto: Jalisco en medio de la crisis de desapariciones
Este incidente ocurre en un estado sacudido por hallazgos alarmantes. El 8 de marzo de 2025, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco denunció el hallazgo de un presunto campo de exterminio del narcotráfico. El predio estaba ubicado en el municipio de Teuchitlán. Allí encontraron mil 800 indicios: zapatos, ropa y artículos personales de posibles víctimas. Los trabajos forenses en ese sitio han arrojado resultados contundentes. Al 11 de abril, se habían identificado entre 95 y 98 muestras únicas de ADN.
Una exigencia que no puede esperar
El caso de las Madres Buscadoras de Jalisco visibiliza una realidad urgente. Quienes buscan a sus familiares desaparecidos enfrentan riesgos que el Estado debería prevenir. El colectivo insiste en que la protección no puede llegar tarde. Cada minuto de espera, en contextos de violencia, puede costar vidas. La exigencia es clara: acompañamiento institucional inmediato, real y constante en cada jornada de búsqueda.
