La transacción fue autorizada por Marco Rubio bajo una declaratoria de emergencia que evitó la revisión del Congreso.
Washington D. C. (Marcrix Noticias).- Estados Unidos aprobó la venta de municiones a Israel por un monto estimado de 151.8 millones de dólares. Este monto contempla el suministro de 12 mil cuerpos de bombas de uso general BLU 110A B de mil libras, además de servicios de ingeniería, logística y soporte técnico a cargo del gobierno estadounidense y de contratistas privados.
Esta operación fue aprobada por el secretario de Estado, Marco Rubio, sin el proceso ordinario de revisión del Congreso. El funcionario determinó existe una emergencia que justifica la venta inmediata, con base en la Ley de Control de Exportación de Armas.
De acuerdo con la notificación oficial, la operación busca reforzar la capacidad defensiva de Israel en medio del actual conflicto regional y respaldar a un aliado estratégico de Washington en Medio Oriente.
El Departamento de Estado detalló que una parte de las municiones BLU 110A B será transferida directamente desde inventarios ya existentes de Estados Unidos. Asimismo, indicó que el contratista principal de la operación será Repkon USA, empresa con sede en Texas.
Washington sostuvo que la operación es consistente con sus objetivos de política exterior y de seguridad nacional, al considerar que fortalece la capacidad militar israelí ante amenazas regionales.
Trump presume aumento en producción de armamento
En paralelo al anuncio de la venta, el presidente Donald Trump afirmó que algunos de los principales contratistas de las Fuerzas Armadas estadounidenses se comprometieron a cuadruplicar la producción de armamento de alta gama.
La declaración se produjo en un contexto en el que persisten cuestionamientos sobre la profundidad del arsenal avanzado de Washington frente al desarrollo de la guerra con Irán.
La nueva autorización de venta de municiones se suma así a las decisiones tomadas por la administración estadounidense para sostener el respaldo militar a Israel en medio de un escenario regional cada vez más tenso.
Hasta el momento, el Departamento de Estado no informó sobre objeciones internas a la operación y mantuvo la postura de que la medida responde a una necesidad inmediata derivada del conflicto.
