El secretario de Defensa afirmó que la operación tenía una “misión decisiva” para eliminar la amenaza de misiles balísticos iraníes, destruir la marina del país y garantizar “que no haya armas nucleares”.
Estados Unidos (Marcrix Noticias)-El secretario de Defensa Pete Hegseth habló el lunes ante la creciente preocupación de que los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán se convertirán en un conflicto regional prolongado.
Esto no es Irak. Esto no es interminable”, señaló, si bien advirtió que es probable que haya más bajas estadounidenses en las próximas semanas.
Hegseth, junto con el general de la Fuerza Aérea Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, ofrecieron la primera conferencia de prensa del gobierno de Trump desde los ataques del sábado.
Si bien el presidente estadounidense Donald Trump ha concedido algunas entrevistas telefónicas individuales, en su lugar ha difundido dos videos desde que comenzó la operación y habló brevemente al respecto el lunes en un acto no relacionado en la Casa Blanca, pero no respondió preguntas.
Trump dijo que el programa de misiles convencionales de Irán “estaba creciendo rápida y reducida, y esto representaba una amenaza muy clara y colosal para Estados Unidos y nuestras fuerzas estacionadas en el extranjero”.
Hegseth afirmó que la operación tenía una “misión decisiva” para eliminar la amenaza de misiles balísticos iraníes, destruir la marina del país y garantizar “que no haya armas nucleares”.
Funcionarios del gobierno de Estados Unidos, incluidos Hegseth, Caine y Trump, no han ofrecido ningún plan de salida ni señales de que el conflicto vaya a terminar pronto, al tiempo que la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, sembró dudas sobre el futuro de la República Islámica y lanzó a la región hacia una inestabilidad más amplia.
“Esta no es una llamada guerra de cambio de régimen, pero el régimen sí cambió, y el mundo está mejor por ello”, sostuvo Hegseth. Añadió que no era “un atolladero de construcción de países, ni un ejercicio de construcción de democracia”.
Trump, sin embargo, en sus declaraciones en video, ha instalado a miembros de la Guardia Revolucionaria paramilitar de Irán y de la policía militar a deponer las armas, y al pueblo iraní a “recuperar su país”.
EU advierte que podría haber más bajas militares
El conflicto se ha convertido en una guerra más amplia, con Irán y sus grupos armados aliados lanzando misiles contra Israel, Estados árabes y objetivos militares de Estados Unidos en Oriente Medio.
Cuatro soldados estadounidenses han muerto en combate, y Trump, Hegseth y Caine pronosticaron más bajas. Los principales líderes de defensa no ofrecieron detalles sobre las circunstancias de las muertes.
“Lloramos con ustedes, y nunca los olvidaremos”, dijo Caine sobre los soldados fallecidos y sus familiares.
La señal más reciente de la creciente convulsión se produjo cuando, según informó el ejército de Estados Unidos, el aliado Kuwait “derribó por error” tres aviones de combate estadounidenses durante una misión de combate, mientras aviones iraníes, misiles balísticos y drones atacaban. El Comando Central de Estados Unidos indicó que los seis pilotos se eyectaron sin problema de sus aviones F-15E Strike Eagle y se encontraban en condición estable.
Preguntado sobre si ahora hay tropas sobre el terreno en Irán, Hegseth respondió: “No, pero no vamos a entrar en el ejercicio de lo que haremos o no haremos”.
Afirmó que era una “necesidad” esperar que funcionarios de Estados Unidos digan públicamente “hasta aquí exactamente vamos a llegar”.
Trump dijo el lunes al New York Post que no descartaba fuerzas estadounidenses en Irán si “eran necesarias”.
“No me tiemblan las piernas con respecto a tropas sobre el terreno”, dijo.
En la Casa Blanca, Trump dijo que Estados Unidos esperaba que la misión pudiera durar de cuatro a cinco semanas, pero que “tenemos la capacidad de ir mucho más allá de eso”.
En la conferencia, Hegseth desestimó las preguntas sobre el plazo y afirmó que Trump tenía “libertad” para decidir cuánto tiempo tomará.
“Cuatro semanas, dos semanas, seis semanas”, dijo. “Podría adelantarse. Podría retrasarse”.
El Pentágono justifica los ataques
Al presentar su argumento a favor de los ataques, Hegseth no señaló ninguna amenaza nuclear inminente por parte de Irán y reiteró que los ataques de Estados Unidos e Israel del pasado junio “redujeron su programa nuclear a escombros”.
En cambio, Hegseth apuntó a amenazas de otro armamento, como misiles balísticos y drones, que —según dijo— justificaban la operación.
“Irán estaba construyendo misiles y drones poderosos para crear un escudo convencional para sus ambiciones de chantaje nuclear”, afirmó Hegseth.
Añadió: “Nuestras bases, nuestra gente, nuestros aliados, estaban todos en la mira de los iraníes. Irán nos estaba apuntando en la cabeza con una pistola convencional mientras seguía mintiendo hasta poder construir una bomba nuclear”.
Hegseth sostuvo que, durante las negociaciones con funcionarios de Estados Unidos previas al ataque, los funcionarios iraníes estaban “dilatando” pese a haber tenido “todas las oportunidades de alcanzar un acuerdo pacífico y sensato”.
También justificó la operación culpando al gobierno de Irán desde su origen, al declarar que durante 47 años ha “librado una guerra salvaje y unilateral contra Estados Unidos”.
En una sesión informativa privada el domingo, funcionarios del gobierno de Trump dijeron a asesores del Congreso que la inteligencia no sugerencia que Irán se estaría preparando para lanzar un ataque preventivo contra Estados Unidos, según tres personas familiarizadas con esas sesiones.
Trump, republicano, había dicho que el objetivo de la misión era eliminar “amenazas inminentes del régimen iraní”. Y altos funcionarios del gobierno de Trump, que no estaban autorizados a comentar públicamente y hablaron bajo condición de anonimato, dijeron a reporteros el sábado que había indicios de que los iraníes podrían lanzar un ataque preventivo.
Ejército no especifica sitios nucleares de Irán como objetivos
Al igual que en el ataque del año pasado en el que se lanzaron enormes bombas antibúnker sobre instalaciones nucleares iraníes, Caine reveló que el ejército también utilizó bombarderos furtivos B-2 en la nueva operación y que realizó un viaje de ida y vuelta de 37 horas.
Indicó que las bombas de penetración se lanzaron sobre instalaciones subterráneas iraníes, pero no especificó que fueran instalaciones nucleares. Las instalaciones nucleares tampoco figuran entre los tipos de objetivos en una lista difundida por el Comando Central.
El Comando Central señaló el fin de semana que el ejército ha atacado más de 1.000 lugares. Funcionarios han dicho que Israel y Estados Unidos han bombardeado sitios de misiles iraníes y han atacado su marina, y afirmaron haber destruido su cuartel general y múltiples buques de guerra.
Caine se refirió el lunes al uso de tecnologías cibernéticas en los ataques, que “interrumpieron de manera efectiva las comunicaciones y las redes de sensores”, lo que dejó “al adversario sin capacidad de coordinarse o responder de forma eficaz”.
Sin dar detalles, Caine manifestó que el ejército “desplegó efectos sincronizados y por capas diseñadas para interrumpir, degradar, negar y destruir la capacidad de Irán de llevar a cabo y sostener operaciones de combate del lado de Estados Unidos”.
Al exponer una cronología, Caine informó que Trump dio la autorización para los ataques a las 3:38 de la tarde hora del Este el viernes. Eso significó que el presidente dio luz verde cuando estaba a bordo del Air Force One rumbo a Texas con los senadores republicanos Ted Cruz y John Cornyn, y el actor Dennis Quaid.
Hegseth y Caine hablaron horas antes de que el secretario de Estado, Marco Rubio, informara a los líderes del Congreso. También estaba previsto que Rubio, Hegseth, Caine y el director de la CIA, John Ratcliffe, informaran a la totalidad de los miembros del Congreso el martes.
