La temporada de avistamiento del tiburón ballena arrancará este 15 de mayo en Quintana Roo con nuevas medidas de control para detectar embarcaciones irregulares y proteger a la especie.
Cancún (Marcrix Noticias)-La temporada 2026 del tiburón ballena comenzará oficialmente este 15 de mayo en el Caribe Mexicano, donde autoridades ambientales implementarán medidas más estrictas para frenar la operación de embarcaciones “piratas” y reforzar la protección del pez más grande del mundo.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó que este año todas las embarcaciones autorizadas contarán con sistemas de identificación física y chips de radiofrecuencia, herramienta que permitirá detectar con mayor rapidez a operadores que trabajen fuera de las normas establecidas.
De acuerdo con el plan de manejo para esta temporada, se contempla la entrega de entre 280 y 320 permisos para lanchas turísticas de Cancún, Puerto Juárez, Isla Mujeres y Holbox.
Sin embargo, las autoridades mantendrán límites diarios de embarcaciones para reducir el impacto sobre los ejemplares que llegan cada año a alimentarse frente a las costas de Quintana Roo.
En el caso de Isla Mujeres, únicamente podrán ingresar hasta 120 lanchas por día, mientras que en Holbox el máximo permitido será de 40 embarcaciones diarias.
Además, cada lancha tendrá autorización para transportar únicamente a 10 pasajeros por recorrido.
Prestadores de servicios turísticos señalaron que diariamente pueden observarse alrededor de 200 tiburones ballena en la zona, aunque durante temporadas de mayor concentración se han llegado a registrar hasta 700 ejemplares.
Las autoridades ambientales reiteraron que no se incrementará el número de permisos, ya que el objetivo principal es disminuir riesgos para la especie, particularmente accidentes provocados por propelas y el denominado “efecto barrera”, fenómeno que altera la alimentación y desplazamiento natural de estos gigantes marinos.
Con estas medidas, las autoridades buscan mantener el equilibrio entre la actividad turística y la conservación del tiburón ballena, una de las especies más emblemáticas del Caribe Mexicano.
