El aumento de enfermedades, la falta de agua potable y el colapso de los servicios médicos agravan la emergencia humanitaria en La Guaira, mientras la ONU pide apoyo internacional.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó un llamado urgente a la comunidad internacional para recaudar cerca de 296 millones de dólares destinados a atender a 1.3 millones de personas afectadas por los terremotos que golpearon Venezuela, especialmente en el estado de La Guaira.
La emergencia sanitaria se ha intensificado en los refugios temporales, donde el hacinamiento, la escasez de agua potable y las deficientes condiciones de higiene han provocado un incremento de enfermedades como diarreas, infecciones respiratorias y afecciones en la piel. A esto se suma la interrupción de tratamientos para personas con enfermedades crónicas.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que existe un alto riesgo de brotes epidemiológicos debido a la limitada cobertura de vacunación, los problemas de saneamiento y el deterioro de la infraestructura médica. Además, numerosos centros de salud resultaron dañados y parte del personal sanitario también fue afectado por el desastre.

Miles de familias permanecen desplazadas y dependen de la ayuda humanitaria para acceder a alimentos, agua, medicamentos y atención médica. Hospitales de campaña y clínicas móviles continúan operando para atender a la población más vulnerable mientras avanzan las labores de recuperación.
La ONU alertó que la magnitud de la emergencia supera la capacidad de respuesta local, por lo que insistió en la necesidad de movilizar recursos internacionales de manera inmediata para evitar que la crisis humanitaria y sanitaria continúe agravándose en las próximas semanas.
