El empresario señaló a José Alfredo Hernández Casillas y Pepe Merino como presuntos operadores de una estrategia para presionar a la consejera presidenta del organismo electoral
Ciudad de México (Marcrix Noticias).– El empresario Simón Levy acusó a la presidenta Claudia Sheinbaum de autorizar la filtración de materiales que, según sus señalamientos, comprometerían a Guadalupe Taddei, consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), con el objetivo de forzar su renuncia y facilitar el control del organismo.
En una publicación en su cuenta de X, Levy señaló al empresario José Alfredo Hernández Casillas como el presunto responsable de filtrar videos, documentos y textos relacionados con Taddei, a cambio de obtener impunidad legal. Sin presentar pruebas en el mensaje, también atribuyó al funcionario Pepe Merino la coordinación de lo que calificó como un ataque contra la titular del INE.
El empresario sostuvo que el Gobierno federal buscaría aprovechar una presunta investigación de Estados Unidos relacionada con Taddei para impulsar un cambio en la dirección del organismo electoral. En ese contexto, mencionó a Arturo Chávez como una persona que, según su versión, tendría la confianza de Sheinbaum.
Levy también vinculó estos supuestos movimientos con una estrategia política relacionada con Omar García Harfuch. Sin embargo, en su publicación no presentó elementos documentales que permitan corroborar sus acusaciones.
Escándalos de Guadalupe Taddei
La gestión de Guadalupe Taddei al frente del Instituto Nacional Electoral (INE) ha estado marcada por controversias relacionadas con presuntos conflictos de interés, contratos millonarios y señalamientos de nepotismo.
Entre los casos recientes destacan los cuestionamientos por la relación con personas vinculadas a empresas proveedoras del organismo, algunas de las cuales recibieron contratos para materiales electorales.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) inició una investigación sobre posibles irregularidades en contrataciones, conflictos de interés y triangulación de recursos, mientras Taddei ha defendido la legalidad de los procedimientos y rechazado los señalamientos de favoritismo.
También ha enfrentado críticas por los vínculos de familiares con cargos públicos, por la ampliación de sus facultades para designar funcionarios dentro del INE y por desacuerdos con otros consejeros sobre nombramientos y decisiones administrativas.
Las polémicas han aumentado la presión de representantes partidistas que han exigido explicaciones e incluso su renuncia, petición que Taddei ha rechazado. Hasta ahora, los señalamientos sobre presuntas irregularidades deben distinguirse de responsabilidades legalmente acreditadas.
