La presidenta pidió investigar las contrataciones del Instituto Nacional Electoral y revisar posibles irregularidades en la adquisición de materiales y papelería electoral.
Ciudad de México. ( Marcrix Noticias).- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, acusó a Guadalupe Taddei de traicionar la confianza del pueblo de México, en medio de la polémica por presuntas irregularidades y posibles conflictos de interés relacionados con las contrataciones del Instituto Nacional Electoral (INE).
Durante su conferencia matutina de este jueves 29 de octubre, la mandataria se pronunció sobre los señalamientos que involucran a la gestión de Taddei al frente del organismo electoral y sostuvo que es necesario esclarecer los hechos, revisar los contratos y determinar si existieron responsabilidades administrativas o legales.
Sheinbaum consideró que las investigaciones deben abarcar tanto las contrataciones realizadas durante la gestión de Taddei como las correspondientes a administraciones anteriores. Señaló que la revisión debe permitir identificar posibles prácticas irregulares en la adquisición de materiales y papelería electoral, así como establecer si hubo beneficios indebidos para determinadas empresas proveedoras.
La presidenta también planteó que la Auditoría Superior de la Federación revise las operaciones del organismo electoral para garantizar transparencia en el uso de los recursos públicos. La intención, sostuvo, es que las investigaciones no se limiten a una sola administración y que se analicen los antecedentes de las contrataciones para conocer cómo se asignaron los contratos y si se cumplieron las disposiciones legales.
Entre las alternativas que ha impulsado el Gobierno federal se encuentra fortalecer a Talleres Gráficos de México para que pueda producir la papelería electoral y reducir la dependencia de proveedores privados. Sheinbaum ha cuestionado las prácticas de intermediación en este sector y ha señalado la necesidad de revisar los mecanismos mediante los cuales se adquieren estos materiales.

La controversia coloca nuevamente bajo escrutinio la gestión administrativa del INE y los procedimientos para contratar bienes y servicios con recursos públicos. Las posibles irregularidades deberán ser acreditadas mediante las investigaciones correspondientes, con el propósito de establecer responsabilidades y garantizar la rendición de cuentas en el organismo encargado de organizar las elecciones federales.
