La escasez de lluvias y las pocas condiciones para formar ciclones tropicales mantienen la preocupación por la sequía en el estado

Quintana Roo (Marcrix Noticias).- La falta de huracanes y la disminución de lluvias durante la temporada de ciclones tropicales de 2026 podrían intensificar la sequía en Quintana Roo, debido a que las condiciones atmosféricas han limitado la formación de estos fenómenos en el océano Atlántico.

Luis Antonio Morales Ocaña, meteorólogo de la Secretaría de Protección Civil, Prevención de Riesgos y Bomberos de Playa del Carmen, señaló que la formación de un huracán se ha retrasado como no ocurría desde hace varias décadas. Explicó que esta situación podría mantenerse durante las próximas semanas, debido a que las condiciones para el desarrollo de estos sistemas comienzan a disminuir conforme avanza septiembre.

El especialista atribuyó este comportamiento a una combinación de factores atmosféricos, entre ellos el fenómeno de El Niño, las zonas de alta presión y la presencia constante de polvo del Sahara. Estas condiciones han reducido la actividad de lluvias y chubascos asociados con las ondas tropicales que suelen favorecer la formación de sistemas ciclónicos.

Morales Ocaña explicó que El Niño ha concentrado una importante actividad de ciclones tropicales en el océano Pacífico, mientras que en el Atlántico los vientos cortantes y las altas presiones han dificultado el desarrollo de estos fenómenos. A esto se suma el polvo del Sahara, que también contribuye a inhibir las condiciones necesarias para la formación de ciclones.

De acuerdo con los registros mencionados por el meteorólogo, un retraso similar en la formación de ciclones tropicales no se presentaba desde 1966, cuando comenzó el seguimiento de estos fenómenos mediante satélites. En 1982, el Atlántico registró una de las temporadas con menor formación de huracanes de la era satelital, con únicamente dos sistemas de este tipo.

La ausencia prolongada de huracanes también representa un reto para Quintana Roo debido a la disminución de lluvias, situación que puede afectar principalmente al campo y otras actividades que dependen de la disponibilidad de agua. El último huracán que impactó directamente en el estado fue Beryl, en julio de 2024, mientras que desde entonces han predominado el paso de ondas tropicales y otros sistemas de menor intensidad.

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