El proyecto contempla una inversión de 70 millones de pesos y deberá contar primero con una determinación del INPI sobre la necesidad de realizar una consulta indígena.
Playa del Carmen(Marcrix Noticias).- La construcción de nueva infraestructura dentro del Parque Ecoarqueológico Xcaret quedó sujeta a una condición adicional de carácter social: antes de iniciar los trabajos, el Grupo Xcaret deberá determinar, junto con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), si el proyecto podría afectar los derechos o intereses de alguna comunidad indígena.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó de manera condicionada el proyecto presentado por Destino Xcaret S. A. de C. V. y Promotora Xcaret S. A. P. I. de C. V., que contempla una inversión estimada de 70 millones de pesos.
La resolución permite avanzar con obras para ampliar las áreas de servicios y esparcimiento del parque, pero establece que la empresa deberá acudir previamente ante el INPI para determinar si existe algún sujeto colectivo de población indígena que pudiera resultar afectado.
Xcaret deberá acreditar si necesita consulta indígena
De acuerdo con el resolutivo, la empresa tendrá que presentar ante la autoridad ambiental el documento emitido por el INPI que determine si es necesaria una consulta previa.
En caso de que el instituto identifique a una comunidad cuyos derechos o intereses puedan verse afectados, Xcaret deberá llevar a cabo el procedimiento correspondiente para obtener un consentimiento previo, libre e informado.
Como parte de ese proceso, la empresa tendría que presentar el acta de la asamblea en la que se acredite que el proyecto fue explicado a la comunidad y que ésta emitió su autorización.
Si el INPI determina que no existe una comunidad o sujeto colectivo que pudiera resultar afectado, Xcaret deberá entregar el documento oficial que confirme que la consulta indígena no es necesaria.
¿Qué obras contempla el proyecto?
La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) contempla el desarrollo de infraestructura en un polígono de 2.40 hectáreas, con una superficie de aprovechamiento de poco más de 10 mil 400 metros cuadrados.
Entre las obras previstas se encuentran:
- Un restaurante.
- Terrazas.
- Una rampa-botadero para pequeñas embarcaciones.
- Vialidades internas.
- Un estacionamiento.
- Nuevas áreas de servicios y esparcimiento.
El proyecto se encuentra dentro de los límites del Parque Ecoarqueológico Xcaret, sobre la carretera Chetumal-Puerto Juárez, en Playa del Carmen, entre Playacar y Punta Venado.
Aunque el área donde se pretende desarrollar la infraestructura se encuentra dentro del propio parque y no corresponde a una zona con asentamientos humanos de vivienda, la Semarnat determinó que debía verificarse la posible existencia de derechos o intereses indígenas que pudieran estar relacionados con el proyecto.
Cinco años tardó la evaluación ambiental
La autorización llega después de un prolongado proceso de evaluación ante la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA).
La empresa presentó la Manifestación de Impacto Ambiental el 29 de julio de 2021, por lo que el procedimiento se extendió durante aproximadamente cinco años hasta la emisión de la resolución.
La condicionante relacionada con los pueblos indígenas se fundamentó, entre otras disposiciones, en los artículos 1 y 2 de la Constitución, así como en los artículos 6 y 7 del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La resolución también cita recomendaciones emitidas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) relacionadas con los derechos de los pueblos y comunidades indígenas.
La condición llega en medio de una disputa por símbolos mayas
La decisión de la Semarnat ocurre además en un contexto de controversias entre comunidades indígenas y el Grupo Xcaret por el uso de elementos de simbología maya, asunto que incluso ha llegado a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Por ahora, la autorización ambiental no significa que las obras puedan comenzar de manera inmediata. La empresa deberá cumplir primero con las condicionantes establecidas y acreditar ante las autoridades si existe o no la obligación de realizar una consulta indígena.
Con ello, el proyecto de nueva infraestructura dentro de Xcaret queda sujeto no sólo al cumplimiento de las medidas ambientales, sino también a la determinación del INPI respecto a una posible afectación de derechos de comunidades indígenas.
