Artículo 19 informó que la audiencia fue diferida por presuntos problemas técnicos con la plataforma Webex, que reportó como inhabilitada la cuenta de la defensa de la periodista
Cancún (Marcrix Noticias).–
La falla de un sistema de videoconferencias volvió a retrasar el avance del proceso judicial que enfrenta la periodista Lydia Cacho en su búsqueda de justicia por la tortura que denunció haber sufrido hace 21 años, luego de publicar investigaciones sobre una red de explotación sexual infantil en México.
Este martes 20 de octubre, el Juzgado Cuarto de Distrito en Quintana Roo, del Poder Judicial de la Federación, confirmó el diferimiento de la audiencia, de acuerdo con información difundida por Artículo 19, organización que acompaña legalmente a la periodista.
Según el organismo, el aplazamiento se debió presuntamente a un problema técnico con Webex, la plataforma utilizada para realizar audiencias virtuales. Al intentar conectarse, la defensa de Cacho encontró que su cuenta aparecía como inhabilitada, lo que impidió el desarrollo de la diligencia en los términos previstos.
Artículo 19 manifestó su inconformidad ante lo ocurrido y cuestionó que, después de 21 años de impunidad por la tortura denunciada por la periodista, las fallas técnicas o los errores logísticos continúen provocando retrasos en el proceso.
Lydia Cacho: “No lo logró, ni lo va a lograr”
Horas antes de la audiencia, Lydia Cacho expresó que esperaba que la diligencia permitiera avanzar hacia una sentencia contra el exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, a quien responsabiliza de ordenar su encarcelamiento, tortura y persecución en represalia por sus investigaciones periodísticas.
La periodista vinculó el caso con la publicación de su libro Los demonios del Edén, en el que documentó presuntas redes de explotación sexual infantil y las relaciones de poder que, según sus investigaciones, permitían protegerlas.
La periodista también lamentó que otros integrantes del gremio hayan sido perseguidos, amedrentados, asesinados o desaparecidos durante las últimas dos décadas por su trabajo de investigación.
“Llevamos 21 años dando esta batalla y esperamos que este 20 de octubre podamos ganarla y Mario Marín sea por fin sentenciado por haberme torturado para silenciarme”, declaró.
