El Instituto Municipal enfrenta una alta llegada de animales por abandono y maltrato, mientras las adopciones avanzan a menor ritmo
Cancún (Marcrix Noticias).- El Instituto Municipal para la Protección y Bienestar Animal de Cancún mantiene bajo resguardo a 96 perros y gatos, situación que ha llevado al organismo a operar cerca de su límite de capacidad, informó su titular, Yuli Lázaro.
La funcionaria explicó que el ingreso de animales relacionados con casos de abandono y maltrato animal continúa por encima del número de adopciones, por lo que pidió a las personas interesadas en tener una mascota evaluar con responsabilidad las condiciones que pueden ofrecerle.
Lázaro señaló que los ejemplares permanecen bajo cuidado del instituto hasta que se concreta su adopción y encuentran un hogar definitivo. También aclaró que los animales sanos no son sometidos a eutanasia, por lo que permanecen en resguardo mientras se busca una familia para ellos.
Ante la cantidad de perros y gatos que requieren atención, el instituto ha tenido que apoyarse en fundaciones, rescatistas independientes y ciudadanos que ofrecen hogares temporales, con el objetivo de ampliar los espacios disponibles y garantizar el cuidado de los animales.
Otro de los factores que ha complicado las adopciones son las restricciones que enfrentan algunas personas que viven en casas o departamentos rentados, ya que existen propietarios que no permiten tener mascotas dentro de los inmuebles.
A pesar de estas dificultades, varios de los animales que se encontraban bajo resguardo ya fueron adoptados y cuentan con una nueva familia. Sin embargo, todavía hay perros y gatos que continúan esperando una oportunidad para dejar el albergue.
La titular del instituto insistió en que adoptar una mascota implica un compromiso a largo plazo y no debe ser una decisión tomada por impulso, debido a que el abandono representa uno de los principales motivos por los que los animales terminan nuevamente bajo resguardo.
Por ello, el organismo llamó a las familias a considerar antes de adoptar aspectos como espacio, tiempo y capacidad económica, con el fin de garantizar una tenencia responsable y evitar que los perros y gatos vuelvan a enfrentar situaciones de abandono o maltrato.
