Rusia entrega datos satelitales a Irán para atacar buques y aviones de EE. UU. en Medio Oriente, según The Washington Post.
Internacional (Marcrix Noticias) – Rusia está proporcionando información de inteligencia estratégica a Irán para facilitar ataques contra activos militares de Estados Unidos en Medio Oriente. Según reportes difundidos por el diario The Washington Post, Moscú ha compartido datos precisos sobre la ubicación de buques de guerra y aeronaves estadounidenses. Esta colaboración ocurre en un contexto de alta tensión regional, donde la administración de Donald Trump mantiene una postura de confrontación directa tras el inicio de operaciones militares conjuntas con Israel.
Alcance de la cooperación entre Moscú y Teherán
El apoyo ruso incluye tecnología satelital avanzada que el régimen iraní no posee de manera independiente. Tres funcionarios familiarizados con los informes de inteligencia confirmaron que estas coordenadas han permitido ataques más precisos. Desde que las hostilidades escalaron a finales de febrero, Irán ha lanzado drones y misiles contra bases y embarcaciones. La calidad de los datos facilitados por el Kremlin se considera un factor determinante en la efectividad de las represalias iraníes.
Reacción de la Casa Blanca ante la inteligencia rusa
La portavoz de la presidencia, Karoline Leavitt, evitó profundizar en las filtraciones de prensa sobre este tema. Sin embargo, enfatizó que la supuesta ayuda de Rusia no ha frenado el avance de las tropas norteamericanas. Por su parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que el gobierno rastrea todos los movimientos y comunicaciones entre ambas naciones. A pesar de los informes sobre la inteligencia para ataques, Washington sostiene que sus objetivos militares se están cumpliendo sin contratiempos mayores.
Postura de Donald Trump y el panorama internacional
Durante un evento reciente, el presidente Donald Trump calificó como “tonta” una pregunta sobre la implicación de Rusia en el conflicto. El mandatario ha reiterado que no habrá acuerdos con Teherán a menos que ocurra una rendición incondicional. Mientras tanto, analistas internacionales sugieren que Moscú utiliza esta inteligencia para ataques como una forma de represalia por el apoyo de Washington a Ucrania. Esta dinámica añade una capa de complejidad al conflicto, involucrando indirectamente a las dos potencias nucleares más grandes del mundo en el teatro de operaciones de Medio Oriente.
