Canirac estima que al menos seis establecimientos podrían cerrar definitivamente durante septiembre, luego de un año complicado por la baja afluencia y temporadas que quedaron por debajo de las expectativas.
Cancún (Marcrix Noticias)-La difícil situación económica que enfrenta el sector restaurantero en Cancún podría provocar el cierre definitivo de al menos seis negocios durante septiembre, advirtió la presidenta de la Canirac Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, Perla Flores, quien reconoció que los establecimientos atraviesan un punto crítico debido a las bajas ventas registradas durante gran parte del año.
La dirigente señaló que varios empresarios esperan los resultados de las celebraciones patrias antes de tomar la decisión final de bajar las cortinas, aunque aclaró que el panorama sigue siendo complicado.
“Esperamos que haya aproximadamente el cierre de seis negocios durante el mes de septiembre. Muchos van a aguantar un poco más para ver si logran encontrar un equilibrio”, expresó.
Flores recordó que el sector no alcanzó las expectativas durante Semana Santa ni en la temporada de verano, periodos que tradicionalmente representan una importante recuperación para los restaurantes. Durante las vacaciones, dijo, la ocupación apenas alcanzó alrededor del 65%, cuando algunos establecimientos esperaban niveles de entre 90 y 100%.
Para las Fiestas Patrias, Canirac estima una ocupación de entre 70 y 80%, impulsada por las actividades del 15 y 16 de septiembre. Los restaurantes preparan estrategias como kermeses, música de mariachi y marimba, además de platillos tradicionales como chiles en nogada y pozole.
La inversión para acondicionar los establecimientos parte de aproximadamente 8 mil pesos, mientras que el consumo promedio esperado será de 550 pesos por persona, sin incluir bebidas alcohólicas.
Sin embargo, los empresarios mantienen los precios pese a que los insumos han registrado un incremento aproximado del 7%, debido a la necesidad de incentivar la llegada de comensales.
La presidenta de Canirac advirtió que la mayoría de los cierres serían definitivos, una decisión que también genera costos adicionales por desmontaje, liquidaciones y obligaciones con trabajadores.
Ante este escenario, el sector restaurantero ha solicitado incentivos fiscales y una revisión de los incrementos en regulaciones municipales y estatales, con la expectativa de que la actividad económica mejore hacia noviembre y diciembre.
