Un estudio detecta caída en empleo y ausencia de aumentos salariales en sectores con alta presencia de migrantes.
Estados Unidos (Marcrix Noticias).- Las redadas migratorias en Estados Unidos han tenido efectos negativos en el empleo de trabajadores nacidos en ese país, particularmente en sectores con alta presencia de mano de obra migrante como la construcción, reveló un estudio de la Universidad de Colorado Boulder.
El análisis, elaborado a partir de datos de la Oficina Nacional de Investigación Económica, señala que en zonas donde aumentaron las detenciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, se registró una disminución en el empleo entre hombres nacidos en Estados Unidos, especialmente aquellos con nivel educativo de secundaria o menor.
Caída en empleo en sectores con alta presencia migrante
El estudio identificó que las industrias más impactadas incluyen la construcción, la agricultura y la manufactura, donde los trabajadores considerados como “probables inmigrantes indocumentados” registraron una reducción superior al 5 por ciento en empleo y horas trabajadas.
Según los investigadores, este comportamiento se debe a que estos sectores concentran tanto a trabajadores migrantes como a empleados locales, lo que amplifica los efectos de las acciones migratorias en el mercado laboral.
“No mostramos pruebas de efectos positivos de los resultados en el mercado laboral de los trabajadores nacidos en Estados Unidos en industrias con gran presencia de inmigrantes”, señalaron las investigadoras Elizabeth Cox y Chloe East, de la Universidad de Colorado Boulder.
Sin aumentos salariales pese a menor oferta laboral
El análisis también indica que, pese a la reducción de trabajadores disponibles, no se encontraron evidencias de que los empleadores hayan incrementado los salarios para atraer a empleados nacidos en Estados Unidos.
Este hallazgo contradice la idea de que una aplicación más estricta de las leyes migratorias podría generar mejores condiciones laborales o mayores oportunidades para la población local.
La investigación plantea que la mano de obra migrante y la local tienden a complementarse, en lugar de sustituirse, lo que limita el impacto positivo esperado en términos de empleo o ingresos.
Los datos utilizados en el estudio muestran que el año pasado se registraron alrededor de 320 mil detenciones del ICE en todo Estados Unidos, casi el triple en comparación con 2024, de acuerdo con cifras del Proyecto de Datos de Deportación de la Universidad de California en Berkeley.
Además de los efectos directos en el empleo, el documento señala cambios en el comportamiento de comunidades migrantes, que incluyen ausencias laborales, menor participación en actividades sociales y reducción en el consumo presencial.
Los investigadores explican que estos efectos pueden intensificarse con el tiempo, a medida que se difunde información sobre las acciones de control migratorio dentro de las comunidades afectadas.
