El nuevo protocolo será probado en octubre con empresas turísticas para fortalecer la prevención y detección de posibles casos
Cancun (Marcrix Noticias).-La actividad turística de Quintana Roo incorporará nuevas medidas para prevenir la explotación sexual y comercial de niñas, niños y adolescentes, mediante un protocolo que comenzará su etapa de prueba durante octubre y que busca involucrar a hoteles, guías de turistas, plataformas digitales y otros prestadores de servicios.
Omar Govea Hernández, subsecretario de la Secretaría Estatal de Turismo, informó que el documento se encuentra en su etapa final de elaboración y deriva del reglamento de la Ley de Turismo. Su propósito es proporcionar herramientas a las empresas del sector para identificar posibles situaciones de riesgo y activar mecanismos de prevención y denuncia.
Para la elaboración del protocolo ya se llevaron a cabo mesas de trabajo con la participación de la Fiscalía General del Estado, la Secretaría de Seguridad Ciudadana, representantes de la iniciativa privada y la organización internacional ECPAT México. Estos sectores aportan conocimientos y experiencias para definir procedimientos que puedan aplicarse en distintos segmentos de la actividad turística.
El funcionario explicó que los prestadores de servicios no tendrán funciones de investigación ni sustituirán a las autoridades de seguridad. La intención es que puedan detectar señales de alerta y activar una ruta de atención, mediante acciones que podrían incluir procesos de registro en reservaciones, herramientas tecnológicas y capacitación para el personal que tiene contacto directo con visitantes.
Las medidas también contemplarán el entorno digital, donde se han identificado riesgos relacionados con el engaño y captación de adolescentes, la sextorsión y la comercialización de contenido. En el caso de las plataformas de rentas vacacionales y otros servicios digitales, se busca aprovechar sistemas de alertas existentes para facilitar la detección de comportamientos que puedan representar una situación de riesgo.
El protocolo estará dirigido a los prestadores de servicios turísticos reconocidos por el estado, desde grandes hoteles hasta guías de turistas y empresas vinculadas con el turismo comunitario. Govea Hernández destacó que se busca que el documento sea una herramienta práctica y no solamente un requisito administrativo para las empresas.
La integración de la reglamentación concluirá durante septiembre y en octubre se realizará una prueba con entre tres y cuatro empresas de diferentes segmentos turísticos. Posteriormente, se prevé presentar un primer borrador ante la Mesa de Seguridad estatal en diciembre, donde será sometido a observaciones antes de avanzar hacia su entrada en vigor durante 2026.
