Los recientes movimientos telúricos registrados en el estado evidencian la necesidad de crear protocolos, sistemas de alerta y campañas de prevención para la población.

Cancún(Marcrix Noticias).- Quintana Roo no cuenta con la preparación necesaria para responder de forma adecuada ante un sismo o un posible tsunami, pese a que la entidad no está considerada como una zona de alta actividad sísmica, advirtió el meteorólogo Antonio Morales Ocaña, de la Secretaría de Protección Civil del Ayuntamiento de Playa del Carmen.

El especialista explicó que los recientes movimientos de tierra percibidos en distintas zonas del estado han puesto sobre la mesa la necesidad de fortalecer la cultura de prevención, desarrollar protocolos de actuación e implementar mecanismos de alerta para informar oportunamente a la ciudadanía.

Señaló que, a diferencia de los huracanes, donde la población ya conoce las medidas de prevención gracias a años de capacitación, en el caso de un sismo la mayoría de los habitantes desconoce cómo reaccionar antes, durante y después de un evento de este tipo.

Como ejemplo, recordó que el pasado 8 de junio de 2026 un sismo de magnitud 6.1, con epicentro en Cuba, fue percibido en Cancún y otros municipios del norte de Quintana Roo. Posteriormente, durante la madrugada del 21 de junio, se registró otro movimiento de magnitud 4.6 con epicentro a 17 kilómetros al este de Felipe Carrillo Puerto, sin que se reportaran daños ni personas lesionadas.

Morales Ocaña explicó que la mayoría de los temblores que llegan a sentirse en Quintana Roo provienen de epicentros ubicados en el Mar Caribe, Cuba, Honduras o el Golfo de México, ya que los sismos con origen dentro del estado son extremadamente poco frecuentes.

De acuerdo con el historial del Servicio Sismológico Nacional, el evento más antiguo registrado en la región ocurrió en 1908, mientras que el de mayor magnitud cercano a Quintana Roo fue de 6.5, en 1980.

El meteorólogo destacó que las características geológicas de la Península de Yucatán, conformada principalmente por roca caliza, reducen la propagación de las ondas sísmicas, por lo que consideró inusual la reciente actividad registrada. Añadió que corresponde a las autoridades analizar si estos movimientos responden a cambios geológicos que requieran mayor seguimiento.

Asimismo, advirtió que la entidad tampoco dispone de protocolos específicos para enfrentar un eventual tsunami, fenómeno que puede generarse tras fuertes movimientos tectónicos en el fondo del mar.

Ante este panorama, propuso que las autoridades comiencen a diseñar sistemas de alerta, difundan información preventiva y capaciten a la población sobre cómo actuar en caso de un movimiento telúrico, aun cuando el riesgo de un sismo de gran magnitud en Quintana Roo continúa siendo bajo.

Finalmente, subrayó que no existe motivo para generar alarma entre la población, pero sí es necesario fortalecer la prevención y la cultura de protección civil para evitar confusión o crisis nerviosas cuando se presenten movimientos de tierra perceptibles.

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