La decisión judicial contra Samuel Adrián se deriva de un proceso por desacato relacionado con el documental “Colombia: fábrica de niños trans”, una producción que ha generado un amplio debate en ese país.
Colombia.- ( Marcrix Noticias).- Un tribunal de Cali ordenó el arresto del activista y creador de contenido Samuel Adrián, responsable del documental “Colombia: fábrica de niños trans”, en un caso que ha vuelto a colocar en el centro de la discusión temas como la libertad de expresión, el cumplimiento de las resoluciones judiciales y los derechos de las infancias trans.
De acuerdo con la información difundida por diversos medios colombianos, la medida fue emitida dentro de un proceso por desacato, luego de que presuntamente no se atendiera una orden judicial previa relacionada con el retiro o modificación de fragmentos específicos del documental.
La resolución no corresponde a una sentencia por el contenido de la producción, sino al supuesto incumplimiento de un mandato emitido por las autoridades competentes.
El documental, presentado a finales de 2025, aborda la transición de género en menores de edad desde una postura crítica. Su difusión generó reacciones inmediatas entre organizaciones defensoras de los derechos de las personas LGBT+, especialistas en salud y sectores conservadores.

Mientras algunos grupos consideran que la obra expone aspectos que merecen ser debatidos públicamente, otros han señalado que el material contiene información cuestionada por expertos y podría contribuir a la desinformación.
Tras conocerse la orden de arresto, Samuel Adrián afirmó que enfrenta un intento de censura por expresar sus opiniones y difundir su investigación. Sin embargo, la argumentación judicial sostiene que la sanción obedece al desacato de una resolución previamente emitida.
El caso continúa generando un intenso intercambio de posturas en Colombia. Para algunos representa una discusión sobre los límites de la libertad de expresión; para otros, pone de relieve la importancia de respetar las decisiones judiciales y proteger los derechos de las personas involucradas. Mientras el proceso sigue su curso, el debate permanece abierto en distintos sectores de la sociedad colombiana.
