La Fiscalía documentó que ocho de los diez hombres acudieron a una reunión antes de ser asesinados y mantiene siete detenidos.
Zacatecas (Marcrix Noticias).- La Masacre de Zacatecas continúa bajo investigación luego de que la Fiscalía General de Justicia del Estado informó que ocho de las diez víctimas localizadas sin vida el pasado 18 de julio acudieron a una reunión con personas a quienes identificaban como “los señores”, de acuerdo con testimonios recabados entre familiares y personas cercanas.
Durante una conferencia de prensa, el fiscal general Cristian Paul Camacho Osnaya informó que este dato forma parte de la carpeta de investigación y fue corroborado mediante entrevistas y el análisis de comunicaciones telefónicas, lo que permitió establecer que las víctimas mantuvieron contacto directo con quienes posteriormente serían sus agresores.
La investigación acumula hasta ahora siete personas detenidas presuntamente relacionadas con el caso, más de 105 dictámenes periciales y el análisis de más de 20 líneas telefónicas.
Fiscalía amplía las líneas de investigación
Desde el inicio de las investigaciones, las autoridades contemplaron como principales líneas la posible participación de funcionarios del Ayuntamiento de Fresnillo y una presunta red de extorsión contra el sector de la construcción.
Posteriormente, la comparecencia del alcalde de Fresnillo, Javier Torres Rodríguez, realizada el pasado 24 de julio, derivó en nuevas diligencias y en la citación de otros funcionarios municipales para ampliar las investigaciones.
Las autoridades también informaron que siete de las diez víctimas mantenían vínculos laborales, empresariales o comerciales con el Ayuntamiento de Fresnillo. Cinco de ellas eran empresarios con contratos acreditados y dos ocupaban cargos como servidores públicos.
La Fiscalía recordó que previamente señaló una posible participación de esos dos funcionarios dentro de la presunta red de extorsión, aunque ambos continúan siendo considerados víctimas del crimen.
Testimonios y telefonía fortalecen el caso
De acuerdo con las declaraciones obtenidas por la Fiscalía, ocho de los hombres informaron a familiares que acudirían a una reunión con “los señores” antes de desaparecer.
“Así es lo que han manifestado”, declaró el fiscal Cristian Paul Camacho Osnaya. “Esa fue la palabra y es lo que tenemos documentado en nuestra carpeta de investigación”.
Las autoridades indicaron que el análisis de llamadas busca identificar a la persona que convocó a las víctimas a dicha reunión, considerada actualmente uno de los principales ejes de la investigación.
Los investigadores establecieron que las víctimas acudieron al encuentro en distintos horarios y desde diferentes municipios, entre ellos Fresnillo, la capital de Zacatecas y Durango.
Evidencias periciales permitieron nuevas órdenes de captura
Uno de los avances más relevantes en la investigación surgió tras el aseguramiento de una camioneta durante un operativo realizado el 21 de julio en una brecha de José María Morelos.
En ese vehículo, donde también fueron aseguradas drogas, chalecos balísticos, cargadores, cartuchos y estrellas ponchallantas, peritos localizaron rastros de sangre y huellas dactilares.
Los análisis genéticos establecieron una coincidencia del 99.9 por ciento entre una de las muestras de sangre encontrada en la unidad y el perfil de una de las diez víctimas.
Con base en esa evidencia, la Fiscalía obtuvo dos órdenes de aprehensión por homicidio calificado contra dos de los adultos detenidos durante ese operativo.
Las diez víctimas fueron localizadas entre las 5:00 y las 7:15 horas del 18 de julio en tres puntos distintos de los municipios de Pánuco, Morelos y Sain Alto. Cinco cuerpos fueron encontrados colgados de un puente vehicular sobre la carretera federal 54 Zacatecas-Saltillo, cuatro fueron abandonados cerca de una clínica del IMSS-Bienestar en Morelos y uno más fue localizado en Sain Alto.
De acuerdo con la Fiscalía, ocho personas murieron por asfixia o estrangulamiento y dos más por impactos de arma de fuego. Las investigaciones continúan para determinar la identidad de quienes citaron a las víctimas y esclarecer completamente el caso.
