La diócesis busca acercar sacerdotes, talleres y formación religiosa a las comunidades del sur de Quintana Roo
Cancún (Marcrix Noticias).- La falta de sacerdotes y las dificultades para acceder a actividades de formación religiosa son algunos de los retos que enfrenta la Zona Maya de Quintana Roo. Ante esta situación, el obispo de la Diócesis de Cancún-Chetumal, Salvador González, planteó la necesidad de fortalecer la presencia de la Iglesia católica en estas comunidades y acercar los servicios pastorales a sus habitantes.
El religioso explicó que, durante sus primeros ocho meses al frente de la diócesis, ha identificado diversas necesidades en las localidades del sur del estado. Entre ellas, destacó la percepción de los agentes de pastoral sobre el limitado acercamiento de la Iglesia a las comunidades y las dificultades para participar en las actividades que se organizan en las principales ciudades.
Durante una conferencia de prensa con motivo del Encuentro Mariano 2026, señaló que gran parte de los talleres, cursos y programas de capacitación se concentran en Cancún y Chetumal, lo que complica la asistencia de catequistas y otros colaboradores de las comunidades mayas.
Frente a este panorama, anunció que una de las acciones prioritarias será llevar directamente a estas localidades programas de formación en catequesis, liturgia y otras áreas pastorales. El objetivo es facilitar el aprendizaje de los colaboradores religiosos y fortalecer el trabajo de la Iglesia en las poblaciones más alejadas.
Asimismo, González destacó la importancia de preparar tanto a los sacerdotes como a los integrantes laicos que participan en las labores religiosas. Como parte de esta estrategia, informó que envió a un sacerdote a Roma para continuar sus estudios y a otro a la Ciudad de México para recibir formación.
Finalmente, el obispo consideró que, aunque las comunidades de la Zona Maya tienen una población menor en comparación con las principales ciudades de Quintana Roo, representan un espacio importante para ampliar la labor misionera. Por ello, insistió en la necesidad de generar mejores condiciones para que sus habitantes tengan acceso a acompañamiento, capacitación y atención religiosa.
