Nico Williams, se alejó de la celebración en el césped para buscar a su madre, María Arthuer, en la grada y colgarle al cuello su medalla de oro.
Estados Unidos (Marcrix Noticias)-El MetLife Stadium de Nueva Jersey fue testigo este domingo de un momento histórico para el fútbol internacional y de una de las imágenes más conmovedoras en la historia. Tras proclamarse campeón del mundo con la selección española al derrotar a Argentina en la prórroga (1-0), el delantero del Athletic, Nico Williams, se alejó de la celebración en el césped para buscar a su madre, María Arthuer, en la grada y colgarle al cuello su medalla de oro.El emotivo gesto, que simboliza el reconocimiento a la lucha de su familia por buscar un futuro mejor tanto para él como para su hermano, Iñaki Williams, coronó una noche mágica en la que el extremo rojiblanco volvió a ser decisivo sobre el césped al asistir a Ferran Torres en el gol del título.
Por ello, la gran final de la Copa del Mundo de 2026 pasará a la historia no solo por la intensidad del duelo táctico frente a la vigente campeona, sino también por este detalle del extremo del Athletic. El encuentro se mantuvo en un tenso empate durante los noventa minutos reglamentarios, lo que obligó a disputar un tiempo suplementario.
Aunque previamente se anuló un gol al propio Nico Williams tras señalarse una falta previa de Mikel Merino sobre Otamendi, la perseverancia vasca no decayó.Fue en el minuto 106 cuando Williams recibió un gran pase en profundidad y, demostrando una generosidad encomiable, prolongó el balón con un testarazo perfecto para que Ferran Torres cruzara el esférico al fondo de la red. Este tanto desató la locura colectiva y trasladó la vibrante alegría vizcaina hasta la costa este estadounidense.
“Se lo merece mucho más que yo”
Sin embargo, el instante más sobrecogedor se produjo tras la ceremonia oficial de premiación. Ajeno al bullicio de los focos, Nico Williams buscó a su familia en la grada, se despojó de la presea dorada y se la impuso a su progenitora. “Yo soy rápido, pero no tanto como mi madre”, declaraba visiblemente emocionado en la zona mixta, recordando la durísima travesía de sus padres para llegar a Euskadi. “Ella escapó de la muerte y cruzó el desierto del Sáhara desde Ghana. Le di mi medalla porque se la merece mucho más que yo”, indicó.
